Hace un día precioso ¿salgo?

Hay cosas que nos hacen quedarnos «sentados», en lo de siempre, sin que nos apetezca «salir», aunque haga un día precioso. Y hay otras que nos cambian los planes y nos hacen disfrutar de la vida de otro modo, quizá como no teníamos planeado, aunque para ello haga falta que nos «insistan».  ¿Qué me hace descubrir que es un día precioso y me «pone en pié para salir»?.

 

Con cariño, para Diego

El hecho ocurrió en octubre, aunque la noticia y esta carta se ha hecho pública en enero. En nuestra máxima hoy recordamos a Diego y nos unimos a su familia. Por él hoy podemos preguntarnos cada uno ¿Qué puedo hacer para que mis compañeros vengan a gusto al colegio?, quizá su pérdida nos enseñe a no hacernos daño, ni en bromas.

(clic en la carta para acceder a la noticia y escucharla en video)

menesianos

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Tengo que ayudar a Dios

De vez en cuando Europa está de luto… muy triste. En miles de hogares hay personas que lloran desconsoladas porque han perdido a quien amaban. (atentados, violencia, inmigrantes ahogados…)

¿Por qué maldición ha de interrumpirse  así el derecho a vivir de tantas y tantas personas?

¿dónde estabas Dios nuestro? ¿No eres tu el que cuida de su pueblo el que protege a su escogido, el que siente ternura por sus fieles?

Y en mi silencio escucho a alguien cantar: “Yo ví llorar a Dios”, o a una joven periodista en el campo de concentración de Auschwitz escribir: “¡tengo que ayudar a Dios!” (Etty Hillesum).

Todo es posible

El Evangelio de ayer nos cuenta algo que le pasó a Jesús después de hablar a la gente:

«Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo empujaron  fuera del pueblo hasta un barranco del monte en donde se alzaba su pueblo, con  intención de despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba.» (Lc 4, 26-30)

Su mensaje hermoso, pero exigente y nada cómodo para algunos. Aun así Él sigue adelante.

He sido enviado

Hombre movido por el Espíritu, movido por la fuerza y el amor de Dios.
Dedicado a abrir caminos de encuentro, de vida, alegría para los pobres.
Dedicado a liberar, humanizar, dar esperanza.

 

Un día Jesús, al leer un texto, intuyó el sentido de su vida, descubrió algo:
“El Espíritu del Señor está sobre mí,
porque me ha elegido
para llevar la buena noticia a los pobres;
me ha enviado a anunciar libertad a los presos
y a dar vista a los ciegos;
a poner en libertad a los oprimidos;
a anunciar el año favorable del Señor». (Lc 4, 14-21)