Hoy comenzamos el día con esta canción a María.
Podemos unirnos a la canción, cantamos en voz baja para poder escuchar bien el original y acompañar…
Hoy comenzamos el día con esta canción a María.
Podemos unirnos a la canción, cantamos en voz baja para poder escuchar bien el original y acompañar…
Abrimos el PDF y les leemos a niños los textos (los mayores pueden leerlos ellos…)
Original: San Juan de Ávila
Resumido para los mása peques: San Juan de Ávila (peques)
Hoy vamos a conocer una tradición que nos cuenta cómo la Virgen María se apareció a unos niños hace años en Fátima (Portugal).
Todos los años se celebra este acontecimiento el 13 de mayo.
Al final rezamos juntos la oración de la imagen:
Lehen Hezkuntza
Fatimako ama birjina.
Gaur Mariarekin lotutako antzinako tradizio bat ezagutuko dugu. Gaurko istorioak kontatzen digu aspaldi Maria agertu zitzaien ume batzuei. Entzun abestia.
Fatimako ama birjinaren kontakizuna:
Amaieran, irudiaren otoitza errezatzen dugu elkarrekin:
Esto nos enseñó Jesús justo antes de morir, nos lo dijo en la última cena, allá por semana santa, pero también nos lo dice hoy, a ti y a mí.
Quiere, ama, respeta, acepta… a los otros como te quieres, te amas, te respetas, te aceptas a ti mismo.
Al final rezamos juntos el Padre nuestro
Vamos a compartir unos momentos especiales de tranquilidad juntos. Vamos a fijarnos en lo que está pasando en cada momento. Nos sentamos cómodamente en la silla, apoyamos los pies en el suelo, las manos sobre las piernas y la cabeza erguida, como si un globo que flotara sobre ella, tirase de la cabeza suavemente hacia arriba.
¿Estás listo?
Inspira suavemente para que el aire llegue hasta el vientre. Inspira, 1, 2, 3, 4, lentamente suelta en 1, 2, 3, 4.
Coge aire otra vez en 1, 2, 3, 4, y suelta 1, 2 ,3 ,4.
Ahora cierra los ojos con suavidad, inspira profundamente y suelta el aire poco a poco.
Vas a escuchar diferentes sonidos. Pon atención.
Empezamos escuchando el sonido de los cuencos y cuánto tardan en apagarse.
(Ponemos más o menos 1 minuto. Se deja unos momentos después del sonido).
https://www.youtube.com/watch?v=AmJdEZMzWp0
Ahora inspira otra vez y suelta, inspira y suelta…. (Se dice lentamente)
Nota como entra el aire y sale. Entra y sale.
Escucha este otro sonido mientras inspiras y espiras.
(Sonido de lluvia. Ponemos más o menos 1 minuto.)
https://www.youtube.com/watch?v=UHylpY4nxul
Realiza una inspiración profunda y suelta. Inspira y suelta.
Vamos a terminar escuchando con atención plena el sonido de los cuencos otra vez.
(Ponemos más o menos otro minuto. Se deja unos momentos después del sonido)
https://www.youtube.com/watch?v=AmJdEZMzWp0
Ahora poco a poco, sin prisas, cada uno a su ritmo, abre los ojos…
Compartimos con los niños:
¿Qué he sentido? ¿Qué me ha pasado? Estaba nervioso, tranquilo…?
¿Cómo me siento ahora?
Pueden compartir al menos una palabra…
Mes de mayo, mes de María.
Acabamos de comenzar el mes de mayo,un mes precioso porque la primavera está en su momento más florido.
Vamos a recordar en algunos momentos de las máximas a María, porque mayo es el mes de María.
Al final del vídeo rezamos juntos el «Ave María»
Ceferino Giménez Malla, “El Pelé”, nació en 1861 en un pueblo de Lerida.
Su madre, Teresa, pedía limosna. Ceferino pasó mucha hambre de niño… Era analfabeto y trabajaba desde pequeño haciendo cestas de mimbre.
De mayor se dedicaba a ayudar con comida y dinero a las familias gitanas. También pacificaba los conflictos entre gitanos y payos.
Le gustaba mucho cantar en la Iglesia y rezar el rosario.
El 19 de julio de 1936 lo detuvieron, junto a un sacerdote, y lo fusilaron por ser cristiano, por tener el rosario en su bolsillo…
En mayo de 1997, el Papa Juan Pablo II lo hizo santo y es el primer santo gitano de la historia.
Acabamos de comenzar el mes de mayo, el mes de las flores, el mes de María.
Ayer mismo hemos celebrado el Día de la Madre.
Durante unos momentos vamos a pensar en nuestra mamá, en cuánto las queremos, y damos gracias a Dios por el gran regalo que nos hizo al darnos a nuestra madre.
Al final recitamos juntos el poema:

Ahora escuchamos con atención el siguiente cuento.
Vamos leyendo la historia que nos cuenta el siguiente vídeo
Acabamos recitando juntos el siguiente poema
Como el sarmiento a la vid…
Los niños van a relajarse y van a darse un masaje en los brazos.
Nos sentamos en una postura cómoda, con la espalda recta.
Inspiro suavemente para que el aire llegue hasta el vientre. Inspiro, 1, 2, 3, 4, lentamente suelto en 1, 2, 3, 4.
Cojo aire otra vez en 1, 2, 3, 4, y suelto 1, 2, 3, 4.
Ahora cierro los ojos con suavidad, inspiro profundamente y suelto el aire poco a poco.
Mantengo los ojos cerrados y respiro para estar tranquilo.
(Se repite porque a algunos niños les cuesta hacerlo).
Me froto las manos para calentarlas un poco.
Con las manos preparadas, deseo cuidarme, y voy a hacer todo lo posible para sentirme tranquilo, querido y valioso.
Digo en mi interior: “Mis manos van a cuidarme y bendecirme”.
Empiezo el masaje que voy a darme por el brazo izquierdo.
1. – Calentar el brazo. Para ello, paso varias veces la palma de la mano desde el hombro a la muñeca sin hacerme daño. Para terminar el calentamiento, con la mano hueca, doy palmadas por todo el brazo.
2.- Amasar el brazo. Con el brazo ya caliente, comienzo el “amasado” que consiste en masajear como si de plastilina se tratara. Con el dedo pulgar voy haciendo círculos, comenzando desde el hombro y bajando hasta la mano.
3.- Barrer el brazo. Doy unos pases, con la palma de la mano, de arriba abajo del brazo, como si de un barrido se tratara.
4. Manos en el corazón. Pongo la mano izquierda en mi corazón y la derecha encima y así me preparo para darme el masaje en el otro brazo.
Me centro en mi respiración.
(Se deja un momento).
Con los ojos cerrados me deseo todo lo mejor diciendo esta frase en mi interior:
“Me deseo todo lo mejor. Soy valioso e importante”.
(Se repite la frase para ayudar a los niños a que la puedan decir).
Ahora voy a darme el masaje en el brazo derecho.
Froto las manos otra vez. Digo en mi interior: “Mis manos van a cuidarme y bendecirme”.
Cojo aire otra vez en 1, 2, 3, 4, y suelto 1, 2, 3,4.
Ahora voy a darme un masaje en mi brazo derecho:
Inspiro suavemente. Inspiro, 1, 2, 3, 4, lentamente y suelto en 1, 2, 3, 4.
1.- Calentar el brazo. Para ello, paso varias veces la palma de la mano desde el hombro a la muñeca sin hacerme daño. Para terminar el calentamiento, con la mano hueca, doy palmadas por todo el brazo.
2.- Amasar el brazo. Con el brazo ya caliente, comienzo el “amasado” que consiste en masajear como si de plastilina se tratara. Con el dedo pulgar voy haciendo círculos, comenzando desde el hombro y bajando hasta la mano.
3.- Barrer el brazo. Doy unos pases, con la palma de la mano, de arriba abajo del brazo, como si de un barrido se tratara.
4. Manos en el corazón. Pogo la mano izquierda en mi corazón y la derecha encima y me centro en mi respiración.
(Se deja un momento).
Con los ojos cerrados me deseo todo lo mejor y repito en mi interior:
“Me deseo todo lo mejor. Soy valioso e importante”.
(Se repite la frase para ayudar a los niños a que la puedan decir).
Ahora coloco mis brazos sobre las rodillas con las palmas hacia arriba. Y así, poniendo atención en mi respiración, me quedo tranquilo escuchando la música.
https://www.youtube.com/watch?v=caFQIoV9SUU&t=817s
(Dejamos a los niños con la música un ratito.)
Cuento hasta 10 en silencio y poco a poco, a mi ritmo, abro los ojos.
Compartirmos:
¿Cómo me he sentido cuando me daba el masaje y me cuidaba?