Gracias mamá

Sencillamente.  ¡Gracias!  Hay un millón de oportunidades para poder hacer sentir, de modo real y sincero, nuestro agradecimiento:
Saludar, hacer la cama, sentarnos a su lado, llamarla para avisar de que llego tarde, echar una mano en casa, preguntarla qué tal el día, recoger la habitación, hacer los deberes a la primera, sonreír al entrar en casa o cuando llega, contarle mis cosas, darle un beso o un abrazo, no discutir…  escoge la tuya, no tardes mucho.

 

 

EL PODER DEL SILENCIO

Curiosa y sencilla propuesta para el día de hoy. Quizá no para que participemos «in situ», pero sí para que podamos preguntarnos por qué esta «quedada» tan curiosa, ¿qué hará que hoy se reunan diferentes personas de tan diferentes ? Cada jueves intentamos cultivar y crecer un poco en esta dimensión a través del proyecto Hara ¿Qué puede aportarnos el silencio?.