Gracias por cuidarme

MODALIDAD Masaje por parejas     Evaluación Hara

MÚSICA Silasire – Breathe

GUIÓN (hoy un turno y el próximo día se invierten los papel)

Masaje  de espalda

Prepararnos: vamos a hacer un ejercicio de masaje muscular, pero nuestro objetivo no es simplemente “cuidar su espalda”, el objetivo que os proponemos a quienes vais a dar  este masaje hacer que esta persona que va a ponerse en nuestras manos se sienta cuidada, querida, bendecida… se sienta tan valiosa como realmente es, y esto tan solo por ser un ser humano: único,  especial, sagrado. A veces se nos olvida y nos tratamos con poco cuidado o cariño, vamos a acercarnos a una persona, alguien que va a confiar en nosotros. Nos preparamos para hacerlo realmente bien y que pueda ser un sencillo pero auténtico regalo para él o para ella.

Quienes vais a recibir el masaje, disponeros en la postura básica para ser lo más receptivos y acogedores posible y confiar.

Durante 10 seg. se frotan las manos hasta que se noten calientes. A continuación mantendréis las manos juntas pero sin llegar a juntarse y posiblemente lleguéis a notar el calor y la energía.  Con las manos y tu interior preparado (el deseo de cuidar y dar tranquilidad a tu compañero…), puedes empezar el masaje.

El compañero puede dar vuelta a la silla y apoyarse sobre el respaldo, la mesa o mantener la espalda recta. Fases del masaje:

1.- Calentar la espalda. Para ello, pasarás varias veces la palma de las manos por toda la espalda con energía pero sin hacer daño. Para terminar el calentamiento, con las manos huecas, darás palmadas por toda la espalda.

2.- Amasar la espalda. Con la espalda caliente, comienza el amasado que consiste en amasar la espalda como si de plastilina se tratara. Con los dedos pulgares vamos haciendo círculos. La espalda va desde el coxis hasta la nuca. No se debe amasar la columna vertebral. Sólo la musculatura de la espalda.

3.- Barrer la espalda. Darás unos pases como si de un barrido se tratara.

4.- Cuidamos especialmente un lugar. Para finalizar, coloca las manos en el punto que la persona te indique y la mantendrás durante medio minuto.  (o pasamos directamente a despedirnos con una caricia, gesto,… ).

5.- Salida:  el que ha dado el masaje espera unos segundos para dejar que “resuene” el masaje recibido y agradecer mentalmente a la persona su cuidado.

No olvides que tienes que mantenerte conectada, en calma y “cargado” de cariño para poder transmitir paz y conectar con la otra persona. Por tanto, necesitarás hacer el ejercicio y recibirlo en silencio y con una respiración consciente.

Anotamos  ¿Cómo me he sentido, ya sea al dar o al recibir el masaje?
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Abiertos a la sorpresa

MODALIDAD   Visualización                          Evaluación Hara

MÚSICA  Avatar

GUIÓN

Visualización del objeto (Para conectar con el proyecto de vida)

Imagina un gran desierto. Visualiza el color de la arena. El brillo de sus cristales diminutos. Contempla la altura de las dunas, la lejanía del horizonte. (Pausa)

Busca una duna que te guste y siéntate en ella. Siente la suavidad de la arena y deja que la brisa te acaricie. (Pausa)

Observa el cielo, está amaneciendo y desde tu posición en la duna recibes los suaves rayos del sol que te limpian y te llenan de calma. (Pausa)

Ahora introduce la mano dentro de la duna. Sientes el frescor de la arena. (Pausa) Encuentras algo, un objeto, imagínate que es, lo coges y lo contemplas. (Pausa)

Sigues contemplando el objeto, que el desierto te ha regalado, observa el material del que está hecho, color, forma. Descubre para qué sirve. (Pausa)

Con sumo cuidado y agradecimiento colocas el objeto dentro de la duna. (Pausa)

Observas el cielo, el sol se está poniendo. El color rojo del horizonte se despide de ti. Sales del desierto y vuelves a esta sala.(Pausa)

Anotamos

Brevemente algo de lo que has vivido en este desierto. Pon el objeto visualizado y su utilidad. Reflexionarán sobre la información que le proporciona el objeto.

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Atención a mi interior

MODALIDAD  Relajación                     Evaluación Hara

MÚSICA  Beethoven Moonlight Sonata

GUIÓN

El ejercicio de drenaje

Propósito: Aprender a usar una parte de tu atención para mantener el cuerpo relajado, y demostrar la eficacia que tiene el relajar el cuerpo para aquietar la mente y las emociones.

Nos colocamos en la postura básica

Ejercicio: Cerrar los ojos. Puedes imaginar todo tu cuerpo con muchas lucecitas rojas encendidas, como los pilotitos de alarma del coche indican zonas que están cansadas o tensas.

Luces que irás apagando al ir poniendo tu atención en ellas. Enfoca la atención hacia tus pies. Deja que caigan a plomo relajados sobre el suelo y suelta toda la tensión de los pies, nota como se van quedando relajados y se apagan los pilotos rojos. Mueve la atención hacia arriba, tobillos, gemelos… trata de dejar que reposen con todo su peso las piernas y así soltar cualquier tensión que pueda estar atrapada. Ahora subir la atención más arriba, a las caderas, dirigiéndola del mismo modo para que suelten toda la tensión. Sentir cómo la gravedad se apodera del cuerpo y presiona hacia abajo. Los puntos de tensión se van apagando.

Traer la atención al abdomen, soltando la tensión que se mantiene guardada allí. Dirigir la atención a la parte baja de la espalda y la cintura, y soltar toda la tensión. Traer la atención al pecho y a la espalda superior, dejando salir la tensión. Llevar la atención al cuello y a los hombros,  deja  que los hombros caigan, dejando salir cualquier tensión. Ahora, cada vez que se expira, pasar la atención por el cuerpo desde los pies hacia arriba, instantáneamente dejando salir cualquier tensión. Si notas alguna zona cargada,  préstale atención para que se relaje. Continuar haciéndolo hasta que sientas la relajación de todo cuerpo. Abrir los ojos al terminar el ejercicio.

Anotamos

¿Recuerdo algún punto rojo más “peleón”? ¿Cómo puedo cuidar y querer a mi propio cuerpo?

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Ohm / “Señor, tú eres mi refugio”

MODALIDAD Mantra                 Evaluación Hara

MÚSICA  Pavana

GUIÓN

LOS MANTRAS, UN CAMINO HACIA EL INTERIOR

Las religiones orientales, como el hinduismo y el budismo, utilizan numerosas técnicas que ayudan a las personas a entrar dentro de ellas mismas. Una de estas técnicas son los MANTRA.

La palabra Mantra significa en sánscrito “liberación de la mente”. El mantra es, pues, un instrumento para liberar la mente del movimiento constante de pensamientos que la confunden. Un mantra consiste en una sílaba, una palabra, una frase o un texto largo que, al ser recitado y repetido varias veces, va llevando a la persona a un estado de profunda concentración.

Por ejemplo, en el budismo tibetano, el mantra “om mani padme hum” se utiliza para pedir ser más bueno y compasivo. O sencillamente su palabra sagrada: “OHM”.  ¿Quieres probar?

Vamos a experimentar cómo también nosotros podemos servirnos del método de los mantras para entrar dentro de nosotros, en nuestro templo interior, y, desde aquí, encontrarnos con nosotros, con la calma y dirigirnos a Jesús con la frase “Señor, Tú eres mi refugio” u otra palabra o frase, que tu quieras: “gracias”, “ohm”,…

(postura básica) -Siéntate cómodamente en el pupitre y apoya bien la espalda en el respaldo de la silla… Apoya las manos sobre tus rodillas y relaja poco a poco tus músculos. Cierra los ojos y mantén erguida la cabeza.

– Nota, como has hecho en otros momentos, que tu respiración se va haciendo más acompasada. Concéntrate en el aire que entra y sale por tu nariz. Descubre cómo ese aire es la vida que va alimentando tu cuerpo cada vez.

– Ahora, sin abrir los ojos, vas a repetir con voz muy tenue la frase “Señor, Tú eres mi refugio”. (o la palabra o frase que tú elijas). La repito muy despacio, varias veces. Me concentro en esta frase. Imagina que en una fuerte tormenta, corres a guarecerte en un refugio caliente y acogedor. ¡Qué bien se está aquí!

– Continúa repitiendo esta misma frase; pero ahora lo vas a hacer sin pronunciar ningún sonido. Acompásala a tu respiración. Cuando inspires repites en tu interior: “Señor”; cuando inspires continúas “Tú eres mi refugio”. Hazlo muy despacio y repítelo unos minutos. Si te distraes vuelve a visualizar con calma este refugio en medio de la tormenta.

– Ahora, despacio, abrimos los ojos y evaluamos la experiencia comentando o anotando en el Me-note.

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