Lo que ensañas queda en mi alma

El Día Mundial de los Docentes se celebra cada año en 5 de octubre, para agradecer a todos los maestros y maestras su trabajo, su compromiso para que aprendamos. Lo que nos enseñan queda en nuestro corazón, en nuestra alma…
Con esta canción de Cecilia Garabuau les decimos hoy: ¡¡GRACIAS!!

De tus ojos, de tus ojos aprendí que hay esperanzas
cuando el mundo nos plantea una revancha
que podemos ser mejores que ayer.
Hoy tus manos, hoy tus manos están más firmes que nunca
escribiendo poesías con ternura
inventando un arco iris para mí.

LO QUE ENSEÑAS QUEDA EN MI ALMA
TU ME PINTAS CON COLORES LAS HISTORIAS
Y MIS MIEDOS SE DESARMAN.

Hoy mis ojos, hoy mis ojos brillan al verte sonriendo
como un pájaro que vuela con el viento.
Hoy y siempre…

LO QUE ENSEÑAS…
«¡Gracias Seño!».

1 LAZOS

Cada mes, en la Máxima de los martes, vamos a tener una CLAVE MENESIANA
de las que forman la Espiga que tenemos en el CARTEL de este curso.

Un dibujo y una oración nos ayudarán a conocerlos un poco más…
Este mes de octubre empezamos con LAZOS.

#LaMennaisTrato 

«Os llamo amigos» (Jn. 15,15)

GRACIAS
Gracias, Señor, por poner en mí
la semilla de tu amor.
Gracias por los lazos de cariño
que me unen a mi familia, a mis amigos,…

AQUÍ ESTOY
Que seamos cada día más amigos.
Que me deje cuidar
por las personas que pones mi alrededor,
ya que ellos me hacen llegar tu amor.

CUENTA CONMIGO
Cuenta conmigo, Señor
para cuidar con cariño a otros.
Cuenta conmigo para hacer llegar tu amistad,
a quienes pones cerca de mí.

Arena y piedra

Por el ardiente desierto del Sahara, llevando una pesada carga sobre los hombros, iban caminando dos amigos, Farouk y Ramsés.
Habían perdido a sus camellos varios días antes y estaban agotados por la enorme distancia que habían recorrido a pie.
Llevaban casi una semana sin probar alimento y el agua se les terminaba bajo los inclementes rayos del sol. Las piernas les dolían de tanto caminar y tenían quemada la piel del rostro y los brazos.
Aunque entre los dos habían elegido esa ruta, Farouk le reclamó a Ramsés haber escogido un camino largo y desconocido. Su furia iba en aumento: gritaba, hacía gestos con las manos, le insultaba y llegó a darle una bofetada.
Ramsés se quedó callado y la nariz le sangró un poco, pero no respondió a la agresión. Con mirada profunda de tristeza se sentó y escribió sobre la arena con su dedo índice: “Hoy mi mejor amigo me pegó en la cara”.
A Farouk le sorprendió este hecho, pero no le preguntó nada.
Al día siguiente, caminando por las dunas, Ramsés cayó rodando por una de ellas y quedó malherido. Su amigo Farouk bajó rápidamente a ayudarle y durante diez días y diez noches no se separó de su lado. Ramsés mejoró y se dirigió a una piedra que había en el camino, allí escribió: “Tengo la suerte de tener el mejor amigo del mundo”
“Ayer te ofendí y escribiste en la arena y hoy has escrito en la piedra… ¿por qué?”, le preguntó Farouk.
Ramsés le explicó sonriendo:

“Los errores de nuestros amigos se los lleva el viento por la noche. Cuando amanece y el sol sale de nuevo ya no podemos recordarlos. Sus pruebas de lealtad, sin embargo, quedan grabadas para siempre en nuestro corazón”.

 

 

Deseo que este curso

Nos sentamos cómodamente en la silla, apoyamos los pies en el suelo, las manos sobre las piernas y la cabeza erguida, como si un globo que flotara sobre ella, tirase de la cabeza suavemente hacia arriba.

¿Estás listo?

Inspira suavemente para que el aire llegue hasta el vientre. Inspira, 1, 2, 3, 4, lentamente suelta en 1, 2, 3, 4.
Coge aire otra vez en 1, 2, 3, 4, y suelta 1, 2 ,3 ,4.

Ahora cierra los ojos con suavidad, inspira profundamente y suelta el aire poco a poco.
Vas a elegir un compañero y vas a visualizarle.
Te acuerdas de su cara, su pelo, sus gestos…

https://www.youtube.com/watch?v=aXYtJB7Qslk
(Escuchamos la música y dejamos tiempo)

Ahora vas a desear en tu interior que tenga un curso estupendo.
Di en tu interior “Deseo que este curso esté lleno de cosas estupendas para ti”

Ahora vas a desear en tu interior que tenga un curso estupendo.
Di en tu interior “Este nuevo curso vas a ser muy feliz. Yo te voy a ayudar”.

Repítelo varias veces acordándote de su cara.
(Se deja más tiempo con la música.)

Te sientes alegre al tener este buen deseo para tu compañero.
(Dejamos un momento de silencio.)

Realiza ahora una inspiración profunda y suelta. Inspira y suelta. 1, 2, 3, 4…
Poco a poco, a tu ritmo, vas abriendo los ojos.

Compartir:
Puedes compartir cómo te has sentido.

Imagine

logo ong sal

Hoy se celebra el Día Internacional de las Personas Sordas.
Esta celebración quiere sensibilizar y concienciar sobre las necesidades de las personas sordas y la importancia de facilitar su inclusión. También se quiere detectar pronto y ayudar a los niños que no pueden oír bien.

https://www.youtube.com/watch?v=0KJULuPWYME

 

Historia de la sal

El viejo maestro pidió a su joven discípulo, que estaba muy triste, que se llenase la mano de sal, colocase la sal en un vaso de agua y bebiese.
– ¿Qué gusto tiene? le preguntó el maestro.
– Fuerte y desagradable, respondió el joven.

El maestro sonrió y le pidió que se llenase la mano de sal nuevamente. Después, lo condujo silenciosamente hasta un lindo lago, donde pidió al joven que derramase la sal.
El viejo maestro le ordenó entonces: bebe un poco de esta agua.
Mientras el agua se escurría por la barbilla del joven, el maestro le preguntó:
– ¿Qué gusto tiene?
– Agradable, contestó el joven.
– ¿Sientes el sabor a sal?, le preguntó el maestro.
– No, le respondió el joven.

El maestro y el discípulo se sentaron y contemplaron el bonito paisaje.
Después de algunos minutos, el viejo maestro le dijo al joven:
– El dolor existe y hay cosas que nos ponen tristes. Cuando sientas dolor, cuando estés triste intenta que crezcan todas las cosas buenas que hay a tu alrededor.

Nacido en Siria

Este domingo, 26 de septiembre, es la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado (JMMR).
En el Evangelio que leeremos en la eucaristía, Jesús nos dice: El que os dé a beber un vaso de agua… os aseguro que no se quedará sin recompensa”.
“Nacido en Siria” es la historia de un niño sirio que va con su familia a Alemania…

 

“Hagamos un trato”

Nos sentamos cómodamente en la silla, apoyamos los pies en el suelo, las manos sobre las piernas y la cabeza erguida, como si un globo que flotara sobre ella, tirase de la cabeza suavemente hacia arriba.

¿Estás listo?

Inspira suavemente para que el aire llegue hasta el vientre. Inspira, 1, 2, 3, 4, lentamente suelta en 1, 2, 3, 4.
Coge aire otra vez en 1, 2, 3, 4, y suelta 1, 2 ,3 ,4.

Ahora cierra los ojos con suavidad, inspira profundamente y suelta el aire poco a poco.

Vamos a escuchar esta música tranquila, disfrutar de ella y dejar que nos tranquilice

 

https://www.youtube.com/watch?v=61N7OMkUMqo
(dejamos que la música vaya sonando suave durante toda la sesión…)

Seguro que en la clase tienes un cartel con la Espiga Menesiana y el lema de este curso: “Hagamos un trato”.

Te has fijado que hay en la parte de abajo del cartel?
Seguro que sí… hay unas manos que están unidas por el dedo meñique, el más pequeño…
Sin abrir los ojos imagina esas manos unidas por el dedo meñique…
Dicen que el dedo meñique está muy unido al corazón y que al unir nuestros dedos meñiques con una persona es como que queremos que nuestros corazones estén unidos

Piensa ahora en una persona de la clase con la que te gustaría estar muy unido este curso. Mentalmente une el meñique de tu mano derecha con el suyo y siente que tu corazón se une al suyo. Dile en silencio, sin hablar, solo con tu mente: “Hagamos un trato”.

(hacemos una breve pausa para dar tiempo a cada uno)

Piensa ahora en una persona de la clase con la que no tienes mucho trato, que no conoces bien o que piensas que está más solo, con menos amigos…
Une también el meñique de tu mano derecha con el suyo… y dile mentalmente: “Hagamos un trato”.

(hacemos una breve pausa para dar tiempo a cada uno)

Realiza ahora una inspiración profunda y suelta. Inspira y suelta. 1, 2, 3, 4…
Poco a poco vas abriendo los ojos.

Para compartir:
Quienes quieran pueden compartir cómo se han sentido al unir su meñique al de sus compañeros de clase.