¿Qué comentario o comic te resulta más sorprendente? ¿Qué tienen de razón hoy en día en tu entorno?
PRESENTACIÓN PREZI
¿Qué comentario o comic te resulta más sorprendente? ¿Qué tienen de razón hoy en día en tu entorno?
¿Qué comentario o comic te resulta más sorprendente? ¿Qué tienen de razón hoy en día en tu entorno?
PRESENTACIÓN PREZI
¿Qué comentario o comic te resulta más sorprendente? ¿Qué tienen de razón hoy en día en tu entorno?
MIÉRCOLES DE CENIZA
Hoy comenzamos un tiempo especial, la cuaresma, cuarenta días en que tenemos la oportunidad de conocer la última etapa de la vida de Jesús, su camino hasta la cruz. Un camino difícil, es su forma de decirnos TE QUIERO, y de abrir sus brazos para esperarnos en un inmenso e incondicional abrazo. No tiene prisa, nos va a esperar por mucho que tardemos.
¿Alguna vez has sentido miedo? Te has visto ante algo que te superaba, te amenazaba, una situación de peligro… el miedo nos alerta y nos puede salvar la vida. Pero también nos puede paralizar e impedir llegar hasta donde queremos llegar, nos puede quitar la libertad, el optimismo.
Jesús nos anima a confiar, nos recuerda que estamos en buenas manos:
Me-note: ¿Qué me ayuda a confiar?
Dani Martín siente que la vida es BONITA, a pesar de que a veces «se despista», nos quita, nos da; nos hace sentir grandes y pequeños… ¿Qué agradece esta canción a la vida?
¿Qué agradezco de mi vida? ¿Sólo lo agradable? ¿Siento que la vida es bonita a pesar de las cosas duras y desagradables?
Me-note: Recuerda tu semana y anota cosas que agradeces, momentos en que has sentido que la vida es bonita.
Su primer bostezo, su primer peluche, sus primeros pasos sin caerse, su primer «ama» o «aita»… Muchos bebés nacen con un diario debajo del brazo en el que sus padres, normalmente primerizos, anotan cada momento de su infancia. El pequeño Zion no podía ser menos. Sin embargo, él llegó a este mundo con una condena de muerte: el síndrome de Edwards. Una rara enfermedad que deja muy pocas posibilidades de sobrevivir a quien la padece porque produce anomalías en el corazón y los riñones, entre otros órganos.
Zion nació pese a los peores pronósticos. Y en ese momento, cuando su madre por fin le sostenía entre sus brazos, los médicos de Illinois (EE UU) que la atendieron predijeron que moriría en pocas horas. Pero este luchador en miniatura rascó otros nueve días más a su corta existencia. En ese tiempo, sus padres, Josh y Robbyn Blick, en vez de tirar la toalla decidieron celebrar cada minuto a su lado como si fuera el último y recogerlo en este emotivo diario en formato vídeo. Puede que su vida quepa en poco más de seis minutos. Pero a Zion le dio tiempo a dormir con sus cuatro hermanos, a estrenar una chulísima manta de elefantes y a abrazarse a su peluche, un león desmelenado. Hasta tuvo su primera tarta de ‘cumpledías’.
Zion nació el 11 de enero y murió el 21 del mismo mes. Una vida demasiado pequeñita. Pero lo suficientemente grande para albergar tanto amor. Se lo profesaron sus padres, sus hermanos, todo el personal del hospital en el que nació… «We love Zion» se puede leer en el cojín bordado a mano sobre el que se dormía en su cuna. Se ha quedado vacía sin él. Pero su lección de vida pervive en los corazones de medio mundo.
Me-note: ¿Cómo se puede vivir esta situación con esas miradas y esas sonrisa? ¿Qué da fuerza a esta familia?
Jesús puso el listón «un poco» alto. Nos pide que amemos a quienes nos hacen daño, a quien se ríe de nosotros, nos roba, nos engaña, nos molesta, humilla… Está un poco loco, esta es la sabiduría del Evangelio, podemos tomarla o dejarla.
Me-note: ¿Qué pienso de esta propuesta de Jesús? ¿Por qué nos pide amar a los enemigos? ¿Qué sentido tiene?
(Propuesta por un alumno de secundaria)
The Man in the arena es el título de un discurso que Theodore Roosevelt dio en La Sorbona en París, Francia, el 23 de abril de 1910.
No es el crítico quien cuenta; ni aquellos que señalan como el hombre fuerte se tambalea, o en qué ocasiones el autor de los hechos podría haberlo hecho mejor. El reconocimiento pertenece realmente al hombre que está en la arena, con el rostro desfigurado por el polvo, sudor y sangre; al que se esfuerza valientemente, yerra y da un traspié tras otro pues no hay esfuerzo sin error o fallo; a aquel que realmente se empeña en lograr su cometido; quien conoce grandes entusiasmos, grandes devociones; quien se consagra a una causa digna; quien en el mejor de los casos encuentra al final el triunfo inherente al logro grandioso; y que en el peor de los casos, si fracasa, al menos caerá con la frente bien en alto, de manera que su lugar jamás estará entre aquellas almas frías y tímidas que no conocen ni la victoria ni el fracaso.»
Es muy fácil hablar, incluso acertando, sobre lo que otros deberían hacer, pero estar «en la arena» peleando por sacar aquello en aquello que creo o me ilusiona eso, eso es mucho más difícil. ¿Qué hago? ¿Mirar y hablar o comprometerme y hacer algo?