¿Y tú? ¿Tienes ganas de cambiar el mundo? ¿Sientes que tienes algo que aportar para que esto vaya mejor?.
Este grupo de jóvenes nos cuenta sus ilusiones y propuestas. En una cosa coinciden, estar junto a Jesús y tratar de hacer las cosas a su estilo les anima.
«Yo soy la vid y vosotros los sarmientes, el que permanece unido a mi, ese dará fruto abundante.» (Jn 15, 1-8)
El camino de llegar a ser feliz, por todos soñado, por tantos alcanzado… Jesús nos dice que Él es el camino, que hacer las cosas a su estilo y confiando nos hace felices.
Cuenta el Evangelio de Lucas que al ver a Jesús recién nacido, un anciano llamado Simeón cantó de alegría porque intuyó que con ese niño iba a llegar la alegría al mundo, volvía la luz. Y así está siento, pero su luz es frágil y débil, necesita nuestra luz para seguir iluminando. ¿Quieres aportar la luz de tu cariño ?
«Les dijo: —Veníos conmigo y os haré pescadores de hombres. De inmediato dejando las redes le siguieron.» (Mt 4, 19-20)
Si él te llama anímate a seguirle. Es una llamada a amar, a perdonar, a cuidar de los demás. Una llamada que te saca del «atasco» de pensar en mi mismo y te «sube en la bice» poniéndote a pensar en los otros: cansado, pero muy saludable 😉
«Dos hombres subieron al Templo para orar: uno era fariseo y el otro, publicano. El fariseo, de pie, oraba así: ‘Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, que son ladrones, injustos y adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago la décima parte de todas mis entradas’. En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se animaba siquiera a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: ‘¡Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador!’. Les aseguro que este último volvió a su casa justificado, pero no el primero. Porque todo el que se ensalza será humillado y el que se humilla será ensalzado». (Lc 18,9-14)
Cada uno tenemos nuestras pequeñas o grandes pobrezas, es fácil ver las de los demás. También es fácil desear una vida que parece más agradable, más «exitosa», ser unos crack… Parece que Dios entiende las cosas «al revés». Dejemos que sea él el que nos juzgue y saldremos ganando.
FE: CREER SIN MAS, sin condiciones, sin que me resuelvan nada, creer en las personas y en Dios aunque eso no me sea muy “útil”. No hay magia ninguna, pero todo cambia, cuando afrontas la vida, las relaciones, las dificultades con confianza, con optimismo. Cuando crees en la gente, cuando crees en Él.
“Si tuvierais fe como un granito de mostaza…” (Lc 17, 10)
Ya nos aburre y agobia el tema de la crisis, incluso se empieza a hablar de avances, en este video se propone una alternativa, una forma diferente de ver y valorar las cosas, un poco loca, pero puede ser la salida,
¿qué solución plantea? Independientemente de lo que dice: ¿qué te sugieren las imágenes