Cuatro verbos, tan solo cuatro verbos… que se merecen todas las personas, TODAS
Cuatro verbos, tan solo cuatro verbos… que se merecen todas las personas, TODAS
El agua (claridad) y vino (vida) son dos símbolos que nos abren a la VIDA.
Desde allí podemos descubrir el valor del vivir en esperanza y alegría.
Amor en el lugar más insospechado
Mirad a mi Siervo, a quien sostengo; MI ELEGIDO, en quien me complazco. (Is 42, 1)
«Tú eres mi Hijo, el amado; en ti me complazco». (Lc 3, 22)
Dios nos ha llamado y elegido para una misión sabiendo que somos las personas adecuadas y soñadas. Nos ha llamado para que, en continua relación con Él, seamos su presencia en el mundo.