¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?, ¿salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?
Autor: rafaal
Atención a mi interior
MODALIDAD Relajación Evaluación Hara |
MÚSICA Beethoven Moonlight Sonata |
GUIÓNEl ejercicio de drenaje Propósito: Aprender a usar una parte de tu atención para mantener el cuerpo relajado, y demostrar la eficacia que tiene el relajar el cuerpo para aquietar la mente y las emociones. Nos colocamos en la postura básica Ejercicio: Cerrar los ojos. Puedes imaginar todo tu cuerpo con muchas lucecitas rojas encendidas, como los pilotitos de alarma del coche indican zonas que están cansadas o tensas. Luces que irás apagando al ir poniendo tu atención en ellas. Enfoca la atención hacia tus pies. Deja que caigan a plomo relajados sobre el suelo y suelta toda la tensión de los pies, nota como se van quedando relajados y se apagan los pilotos rojos. Mueve la atención hacia arriba, tobillos, gemelos… trata de dejar que reposen con todo su peso las piernas y así soltar cualquier tensión que pueda estar atrapada. Ahora subir la atención más arriba, a las caderas, dirigiéndola del mismo modo para que suelten toda la tensión. Sentir cómo la gravedad se apodera del cuerpo y presiona hacia abajo. Los puntos de tensión se van apagando. Traer la atención al abdomen, soltando la tensión que se mantiene guardada allí. Dirigir la atención a la parte baja de la espalda y la cintura, y soltar toda la tensión. Traer la atención al pecho y a la espalda superior, dejando salir la tensión. Llevar la atención al cuello y a los hombros, deja que los hombros caigan, dejando salir cualquier tensión. Ahora, cada vez que se expira, pasar la atención por el cuerpo desde los pies hacia arriba, instantáneamente dejando salir cualquier tensión. Si notas alguna zona cargada, préstale atención para que se relaje. Continuar haciéndolo hasta que sientas la relajación de todo cuerpo. Abrir los ojos al terminar el ejercicio. |
Anotamos¿Recuerdo algún punto rojo más “peleón”? ¿Cómo puedo cuidar y querer a mi propio cuerpo? |
TODOS SOMOS UNO
¿Con quién quieres proclamar este eslogan? ¿Con tus amigos? ¿Con tu clase? ¿Con tu familia? ¿Con tu equipo?…. y si lo hiciéramos con toda la humanidad??
Lo más valioso
Este experimento social hizo cambiar a 27 jóvenes sus regalos de Navidad.
Anda… levántate y anda
Disfruta de esta canción de Álvaro Fraile y de su mensaje al empezar este año 2020.
No tengas miedo, no te rindas… yo voy contigo.
No desesperes, no pierdas la confianza.
Siempre puedes empezar de nuevo.
ENSEÑAR A CONOCER, AMAR Y SERVIR A DIOS
REVISTA COMUNIÓN ENERO´20
REVISTA COMUNIÓN ENERO´20
El Hijo de Dios
«Aquél sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ése es el que ha de bautizar con Espíritu Santo».
Y yo lo he visto, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.
Ohm / «Señor, tú eres mi refugio»
MODALIDAD Mantra Evaluación Hara |
MÚSICA Pavana |
GUIÓNLOS MANTRAS, UN CAMINO HACIA EL INTERIOR Las religiones orientales, como el hinduismo y el budismo, utilizan numerosas técnicas que ayudan a las personas a entrar dentro de ellas mismas. Una de estas técnicas son los MANTRA. La palabra Mantra significa en sánscrito “liberación de la mente”. El mantra es, pues, un instrumento para liberar la mente del movimiento constante de pensamientos que la confunden. Un mantra consiste en una sílaba, una palabra, una frase o un texto largo que, al ser recitado y repetido varias veces, va llevando a la persona a un estado de profunda concentración. Por ejemplo, en el budismo tibetano, el mantra “om mani padme hum” se utiliza para pedir ser más bueno y compasivo. O sencillamente su palabra sagrada: “OHM”. ¿Quieres probar? Vamos a experimentar cómo también nosotros podemos servirnos del método de los mantras para entrar dentro de nosotros, en nuestro templo interior, y, desde aquí, encontrarnos con nosotros, con la calma y dirigirnos a Jesús con la frase “Señor, Tú eres mi refugio” u otra palabra o frase, que tu quieras: «gracias», «ohm»,… (postura básica) -Siéntate cómodamente en el pupitre y apoya bien la espalda en el respaldo de la silla… Apoya las manos sobre tus rodillas y relaja poco a poco tus músculos. Cierra los ojos y mantén erguida la cabeza. – Nota, como has hecho en otros momentos, que tu respiración se va haciendo más acompasada. Concéntrate en el aire que entra y sale por tu nariz. Descubre cómo ese aire es la vida que va alimentando tu cuerpo cada vez. – Ahora, sin abrir los ojos, vas a repetir con voz muy tenue la frase “Señor, Tú eres mi refugio”. (o la palabra o frase que tú elijas). La repito muy despacio, varias veces. Me concentro en esta frase. Imagina que en una fuerte tormenta, corres a guarecerte en un refugio caliente y acogedor. ¡Qué bien se está aquí! – Continúa repitiendo esta misma frase; pero ahora lo vas a hacer sin pronunciar ningún sonido. Acompásala a tu respiración. Cuando inspires repites en tu interior: “Señor”; cuando inspires continúas “Tú eres mi refugio”. Hazlo muy despacio y repítelo unos minutos. Si te distraes vuelve a visualizar con calma este refugio en medio de la tormenta. – Ahora, despacio, abrimos los ojos y evaluamos la experiencia comentando o anotando en el Me-note. |

