Jesús, acuérdate de mí

– Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu Reino.
Jesús le respondió:
– Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso.     (Lc 23)

Este domingo se celebra la fiesta de Jesús, Rey del universo
Es el último domingo del año litúrgico.
El próximo domingo estaremos ya preparando la venida de Jesús, el tiempo de Adviento.

Es una fiesta en la que todos le decimos a Jesús: “Acuérdate de mí”
Y le pedimos a Jesús que se acuerde de las personas que tienen problemas de , de trabajo, de convivencia en la familia, que no son felices en el colegio o que no tienen amigos…
Acuérdate de todos ellos, Jesús.

Escuchamos esta canción: “Jesús, acuérdate de mí”

 

Derecho a la alegría

LOGO HARA

MÚSICA: Una mattina

https://www.youtube.com/watch?v=PIcQ6OZsafs

Siéntate cómodo y pon tus manos sobre el corazón.
Cierra los ojos y céntrate en tu respiración.
Inhala despacito por la nariz…
Siente cómo el aire te llena de calma.
Exhala por la boca y deja salir cualquier preocupación.

Otra vez:
Inhala la paz…
Exhala la tensión.

Siente que tu corazón se llena de tranquilidad.
Imagina que estás en un campo grande y hermoso.
El cielo es azul y el sol calienta suavemente tu cara.
A tu alrededor aparecen niños de muchos lugares del mundo: de distintas edades, colores y culturas.

Todos ríen, juegan, aprenden y se abrazan.
Jesús camina entre ellos, con una sonrisa llena de amor.
Te mira y te dice:
“Cada niño y cada niña es valioso.
Todos tienen derecho a vivir en paz,
a aprender, a ser amados y a soñar”.

Siente esas palabras dentro de ti.
De tu corazón sale una luz suave, una luz que representa el amor, la justicia y la paz.

Esa luz viaja y toca los corazones de todos los niños del mundo.
Ahora todos están unidos por esa luz que viene de Dios.

Junta tus manos y repite en silencio o en voz baja:

Querido Jesús,
gracias por enseñarnos
que todos los niños somos iguales en dignidad y derechos.

Ayúdanos a cuidar, respetar y defender los derechos de los demás.
Que nunca falte el amor, la comida, la educación ni la paz.
Haz que nuestro corazón sea justo y bondadoso,
y que siempre sepamos compartir tu luz
con quienes más lo necesitan.

Lentamente vas abriendo los ojos y moviéndote un poco, muy despacio…

Para compartir:
¿Cómo me he sentido?
¿Qué es lo que más me ha gustado?

 

¡Que todos los niños puedan ser felices!

Mañana, día 20 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Infancia o Día mundial de los Derechos de los Niños.
Esta celebración nos recuerda a todos, educadores, alumnos, familias… que todos los niños y niñas del mundo tienen derecho a vivir felices y seguros, a estar protegidos, a que se cuide su salud, a tener una buena educación,… independientemente de dónde hayan nacido o en qué lugar vivan.
Ha llegado el momento de escuchar lo que tienen que decir los niños del mundo…

Vemos el vídeo y, después, el que quiera puede compartir qué le gustaría para que este mundo, nuestra ciudad, nuestro colegio… fuera un poco mejor.

El jardín de los derechos

Vamos a escuchar un cuento y al final cada uno podremos comentar qué es lo que más le ha gustado o le parece más importante de lo que se ha contado.

“El jardín de los derechos”

En un pequeño pueblo rodeado de montañas, había un jardín mágico donde cada flor representaba un derecho de los niños.
Las flores no eran flores comunes: hablaban, reían y cambiaban de color según el ánimo de los niños que las visitaban.
Un día, Lucía, una niña curiosa de ocho años, fue al jardín con su perro Tico. Al llegar, notó que algunas flores estaban marchitas y tristes.
—¿Qué os pasa? —preguntó preocupada.
Una flor azul, llamada Esperanza, le respondió con voz suave:
—Algunos niños del pueblo han olvidado que todos tenemos derechos… y cuando eso pasa, nos vamos apagando.

Lucía se sentó junto a ellas y dijo:
—¿Podríais contarme cuáles son esos derechos? ¡Quiero ayudaros a florecer otra vez!
Entonces, una a una, las flores comenzaron a brillar y a hablar:
Flor del Juego: “Yo florezco cuando los niños pueden jugar y divertirse. ¡El juego también es un derecho!”
Flor del Amor: “Yo crezco cuando los niños reciben cariño, cuidados y una familia que los proteja.”
Flor del Aprendizaje: “Mi color se vuelve más brillante cuando los niños van a la escuela y aprenden cosas nuevas cada día.”
Flor de la Voz: “Yo vivo cuando los niños son escuchados, cuando su opinión cuenta y se respeta.”
Flor de la Igualdad: “Yo florezco cuando todos los niños son tratados con justicia, sin importar su color, su país o su forma de ser.”

Lucía escuchó atenta y luego pensó:
—Entonces, para que el jardín vuelva a brillar, todos los niños del pueblo deben recordar estos derechos.
Así que, al día siguiente, Lucía y Tico organizaron una gran fiesta del jardín. Invitó a todos los niños y niñas, y juntos colocaron carteles de colores que decían:
“TODOS LOS NIÑOS TIENEN DERECHO A JUGAR, APRENDER, SER AMADOS Y ESCUCHADOS.”

Las risas llenaron el aire, los niños jugaron, dibujaron y contaron sus sueños.
Y poco a poco, el jardín volvió a florecer con mil colores.
Esa noche, las flores susurraron al viento:
—Gracias, Lucía. Mientras haya niños que recuerden sus derechos, este jardín nunca dejará de brillar.

 

Seguir a Jesús sin miedo

Decía Jesús a sus discípulos:
“Cuidado con que nadie os engañe.
Yo os daré palabras sabias a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro”.
(Lc 21)

El Evangelio de este próximo domingo es un poco complicado.
Jesús habla a sus discípulos de las dificultades que tendrán.
Seguir a Jesús a veces no es fácil… y en algunos países a los cristianos se les persigue y asesina por ser seguidores de Jesús.
Hoy nos acordamos de esas personas…
Y recordamos lo que nos dice Jesús: “Os daré palabras sabias…”

Que la Palabra de Jesús nos acompañe siempre y llene nuestro corazón.
Escuchamos esta canción de Toño Casado: “Que tu Palabra nos cambie el corazón”

 

¿Cómo empiezo el día?

LOGO HARA

MODALIDAD: «Escucha activa»

Música de ambientación: https://www.youtube.com/watch?v=3_1Wq0snhYk

Hoy hemos preparado una máxima un poco más especial.
Antes de comenzar, siéntate en la postura HARA: espalda recta, bien apoyada en el respaldo de la silla.
Pies en contacto con el suelo. Manos sobre la mesa o sobre los muslos, como prefieras. Cabeza recta, como si un hilo invisible tirara de ella. Cierra los ojos y escucha atentamente.

¿Cómo empiezo el día?

Coge aire despacio y suéltalo muy poco a poco.
Observa cómo tu barriga, al igual que un globo, se hincha y se deshincha.
Quédate así un momento, escuchando con atención tu respiración.
(Pausa)

A continuación, coloca tus manos sobre el pecho y siente el ritmo de tu corazón y tu respiración.
(Pausa)

A veces nos cuesta poner nombre a nuestras emociones.
Nos levantamos rápido, llegamos al cole a la carrera, empezamos la mañana y ni siquiera nos paramos a pensar cómo empezamos el nuevo día.
Por eso, hoy vamos a dedicar este primer momento del día a escucharnos y poner nombre a nuestras emociones, atentos y concentrados.
(Pausa)

A continuación, vas a oír un graaaan listado de emociones.
Escucha atentamente e intenta quedarte con aquella palabra que mejor defina cómo te encuentras en estos momentos, aquella que sientas de una manera especial frente a todas las demás.

¿Estás listo? Allá vamos.

(Leer sin prisa, dando tiempo a que reconozcan e identifiquen las palabras)

Triste. Despistado. Alegre. Enfadado. Nervioso. Inquieto. Feliz. Descansado. Disgustado. Cansado. Decepcionado. Tranquilo. Asustado. Sorprendido. Calmado. Aburrido. Avergonzado. Asombrado. Orgulloso. Preocupado. Apenado. Pensativo. Contento. Distraído. Ilusionado. Relajado.
(Pausa)

Guarda la palabra que hayas escogido.
Piensa por qué te encuentras hoy así.
(Pausa)

Cuando estés listo, puedes comenzar a moverte, a estirarte y abre los ojos.

Para compartir:
¿Qué palabra has escogido?
¿Te resulta fácil poner nombre a tus emociones?

 

Gracias por todo lo creado

Hoy damos gracias a Dios por todo lo creado y por nuestra curiosidad para comprender todas las cosas, también le pedimos que nos ayude a utilizar todo lo creado para un buen fin.
Lo hacemos a través de esta oración que recitamos juntos muy despacito.

Querido Dios,
gracias por darnos una mente curiosa
y por enseñarnos a descubrir el mundo que creaste.

Tú hiciste el cielo, la tierra, los animales y las personas,
y también nos diste la capacidad de aprender y pensar.

Ayúdanos a usar la ciencia y el conocimiento
para cuidar la vida, ayudar a los demás
y hacer que el mundo sea un lugar más justo y bonito.

Danos sabiduría para investigar con amor,
responsabilidad para cuidar la creación,
y humildad para recordar que todo lo bueno viene de Ti. Amén.

 

Confianza, transformación y futuro

Hoy, día 10 de noviembre, se celebra el Día Internacional de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo.
Es un día que nos recuerda la importancia de la ciencia para nuestra vida cotidiana.
El lema de este año es: “Confianza, transformación y futuro: La ciencia que necesitamos para 2050”.
Las personas que se dedican a la investigación en la ciencia nos ayudan a mejorar nuestra salud, a conocer mejor el mundo, a darnos cuenta de lo importante que es la paz para que todos podamos vivir seguros y crecer felices.
Ojalá todos nosotros podamos colaborar para hacer un mundo más justo, en paz y en que todos puedan vivir una vida digna y feliz.