TRANSFORMAMOS NUESTRA MAÑANA

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HARA MODALIDAD: «JUGAR CON ATENCIÓN»

Hoy hemos preparado una máxima un poco más especial. ¿Estás listo?
Para que la máxima HARA de hoy se desarrolle correctamente, es necesario que tengas tu concentración y tu atención a pleno rendimiento.

Levántate, guarda la silla correctamente y colócate justo detrás de tu mesa.
En absoluto silencio, aprovecha para observar con detalle a cada uno de tus compañeros.
Recorre una a una sus miradas y, si vuestras miradas coinciden, dales los buenos días con un gesto de cariño, una sonrisa o un guiño.
Es importante que todos podamos vernos…
Una vez que nos hayamos «saludado» conscientemente, realizaremos el siguiente juego:

(Si somos muchos en clase podemos hacer dos o tres “Cadenas” de gestos. Por ejemplo: una cadena cada dos filas de mesas, de forma que podamos vernos bien y no sean demasiados los gestos que debemos imitar…)

CADENA DE IMITACIONES
Una persona empezará haciendo un gesto (palmada, vuelta, movimientos concretos,…).
La persona que le siga imitará el gesto del compañero y añadirá un movimiento nuevo.
De esta forma, el tercer compañero imitará los dos gestos anteriores y añadirá uno nuevo.
Seguiremos haciendo lo mismo hasta crear una cadena de imitaciones, por lo que el último compañero (¡ya puede estar atento!) imitará de forma ordenada, desde el primero hasta el último, los gestos de todos sus compañeros hasta añadir, por último, el suyo propio.

(Empieza el educador colocándose cerca del niño que seguirá la “Cadena”, haciendo el primer gesto… Lo mismo si hay varias cadenas… inicia la segunda colocándose al lado de quién seguirá y haciendo el primer gesto…)

Disfrutamos de la sensación que nos ha quedado como grupo y, tranquilamente, nos sentamos de nuevo en nuestra silla.
Si todo ha salido bien, nos habremos reído, habremos disfrutado y estaremos listos para afrontar el día que nos espera con consciencia, ganas y atención.
Al igual que meditar, relajarse o «escuchar el silencio», DIVERTIRSE y REÍRSE es muy necesario en nuestro día a día.
Juntos hemos TRANSFORMADO nuestra manera de comenzar la mañana.
¡Que disfrutéis del jueves!

COMPARTIMOS
¿Cómo te has sentido?
¿Qué has necesitado para poder repetir todos los gestos de tus compañeros?

ME GUSTA LA VIDA

¡Los chicos de Funambulista lo tienen claro!
A ellos LES GUSTA LA VIDA: salir a la calle, ir donde les lleve el viento, la gente buena, los corazones grandes, la primavera, las canciones, la libertad, salir detrás si alguien sale corriendo, escuchar el silencio, los besos, mojarse hasta calarse los huesos, reír sin medida…

COMPARTIMOS:
A ti, ¿qué es lo que te gusta de la vida?
¿Recuerdas alguna frase de la canción que te haya llamado la atención?

 

Merezco…

Nos sentamos en una postura cómoda, con la espalda recta.
Inspira suavemente para que el aire llegue hasta el vientre.
Inspira, 1, 2, 3 4, lentamente suelta en 1, 2, 3, 4.
Coge aire otra vez en 1, 2, 3, 4, y suelta 1, 2 ,3 ,4.
Ahora cierra los ojos con suavidad, inspira profundamente y suelta el aire poco a poco.
Escucha atentamente.

Música

https://www.youtube.com/watch?v=QOzoUdGUX7o

Cuando escuches la música, vas a decirte a ti mismo:
“Soy maravilloso. Merezco que me pasen cosas buenas y bonitas”.

(Se deja un rato a los niños escuchando la música. Se repite la frase varias veces para que los niños la interioricen.)

Ahora ponemos la mano izquierda en nuestro corazón y la derecha encima y vamos a poner la atención en la respiración.

Con esta energía, nos mantenemos en reposo, sintiendo, y respirando.
Inspira, 1, 2, 3 4, lentamente suelta el aire en 1, 2, 3, 4.

Quitamos ahora las manos del corazón, inspira 1, 2, 3, 4 y lentamente suelta el aire 1, 2, 3, 4.
Poco a poco abrimos los ojos, cada uno a su ritmo, sin prisas.

Compartimos con los niños:

Los niños pueden compartir cómo se han sentido.

1 LAZOS

#LaMennaisTrato 

«Os llamo amigos» (Jn. 15,15)

GRACIAS
Gracias, Señor, por poner en mí
la semilla de tu amor.
Gracias por los lazos de cariño
que me unen a mi familia, a mis amigos,…

AQUÍ ESTOY
Que seamos cada día más amigos.
Que me deje cuidar
por las personas que pones mi alrededor,
ya que ellos me hacen llegar tu amor.

CUENTA CONMIGO
Cuenta conmigo, Señor
para cuidar con cariño a otros.
Cuenta conmigo para hacer llegar tu amistad,
a quienes pones cerca de mí.

No puedo traicionar mi palabra

En una región de Nepal vivía una vaca, llamada Baula, cuyo dueño le permitía pasear sola, pues siempre regresaba. Baula disfrutaba la naturaleza, comía hierbas, bebía agua en un arroyo y volvía a su hora pues, acababa de tener un ternero al que amamantaba varias veces al día. Durante un paseo le salió al paso Tufik, un feroz tigre de Bengala listo para atacarla.
—Espera, espera. Déjame explicarte…
—Te doy un minuto —respondió, hambriento, Tufik.
—No me devores hoy, pues hace tres días parí un ternero y tengo que darle de comer. Además, mi amo siempre ha confiado en mí. Si no regreso pensará que lo he engañado.
—¿Crees que voy a dejarte ir? La ley de los tigres es “devora primero, averigua después”.
—Como te digo, respeto mis promesas. Si me dejas ir para darle de comer a mi pequeño hasta que sea más fuerte y explicarle a mi amo que no podré volver, regresaré en una semana —dijo Baula.
—Está bien —respondió Tufik— pero si no cumples, sé dónde vives e iré por ti.
Cuando llegó a casa, Baula explicó lo que había ocurrido. Su dueño le propuso capturar a Tufik, pero ella se resistió:
—No puedo traicionar mi palabra.
Pasada la semana llegó el día pactado, y la vaca partió para encontrarse con el tigre. Al verla alejarse, su becerrillo corrió tras ella. Pronto vieron al poderoso felino, acompañado de otros tigres igual de grandes.
—He sido puntual —dijo Baula.
Los tigres que acompañaban a Tufik comenzaron a rugir y le dijeron:
—No podemos creer la paciencia que has tenido con ella. Recuerda nuestra ley: “devora primero, averigua después”.
Pero Tufik no estaba convencido de atacar a Baula. Al verlo tan pensativo los tigres volvieron a hablar:
—Si no la devoras ahora, nunca más podrás andar con nosotros…
Tufik avanzó lentamente hacia Baula, abrió su poderoso hocico, sacó la lengua… y lamió cariñosamente al ternero.
—Aunque no pueda volver a estar con vosotros, prefiero olvidar esa tonta ley y respetar a esta vaca que me ha dado más muestras de nobleza que vosotros.
Los felinos se alejaron sorprendidos. Desde aquel día Baula, Tufik y el ternero formaron una curiosa familia y cuando los demás animales los criticaban ellos sólo se reían.

Cuenta lo que has visto y oído

Este domingo, día 24 de octubre, celebramos en toda la Iglesia el Domingo Mundial para la propagación de la fe (DOMUND).
El lema de este año es: «Cuenta lo que has visto y oído»
La mayoría de nosotros somos afortunados: en la familia, en el colegio, en la parroquia… hemos descubierto muchas cosas sobre Jesús.
Se nos invita a no guardárnoslo solo para nosotros, sino a compartir este tesoro que hemos recibido.

 

Cuéntalo a tus amigos

Nos sentamos cómodamente en la silla, apoyamos los pies en el suelo, las manos sobre las piernas y la cabeza erguida, como si un globo que flotara sobre ella, tirase de la cabeza suavemente hacia arriba.
¿Estás listo?
Inspira suavemente para que el aire llegue hasta el vientre. Inspira, 1, 2, 3, 4, lentamente suelta en 1, 2, 3, 4.
Coge aire otra vez en 1, 2, 3, 4, y suelta 1, 2 ,3 ,4.
Ahora cierra los ojos con suavidad, inspira profundamente y suelta el aire poco a poco.

Vas andando y ves en un cartel con la cara de un niño y esta frase:
“Cuenta lo que has visto y oído”.
Te sientas frente al cartel y piensas…
“Ese niño puedo ser yo”
¿Qué puedo contar a mis amigos?
¿Les puedo hablar de Jesús?

(Se deja un poquito de tiempo para que piensen.)

Céntrate ahora en tu respiración. Inspira 1, 2, 3, 4 y suelta el aire despacio 1, 2, 3, 4…

(Se repite tres veces)

Siente esa sensación de encontrarte tranquilo, bien y de sentir que los que te rodean también se sienten así.
Escucha la música. Déjate llevar por ella.

(Ahora, se pone la música y se deja un rato para meditar, para estar tranquilo).

https://www.youtube.com/watch?v=bkQwJxB8MsE

Realiza una inspiración profunda y suelta el aire.
Inspira 1, 2, 3, 4 y lentamente suelta el aire 1, 2, 3, 4…
(Varias veces)

Ahora, poco a poco, cada uno a su ritmo, abre los ojos…

Preguntas para comentar
¿Cómo te has sentido?
¿Qué les contarías a tus amigos?