El poder de la amabilidad

Ser amable también da vida.
Una palabra buena puede alegrar el día a alguien y llena de alegría también a quien la dice.
Ser amables con los demás les hace felices y nos hace sentir más felices a nosotros, la vida es más agradable y armoniosa.
Hoy vamos a proponernos ser amables con otros y dedicarles palabras agradables.

Vemos el vídeo y después hacemos juntos esta ORACIÓN:

Buenos días, Jesús.
Hoy te pedimos que nos ayudes
a tener un corazón bueno y atento.

Enséñanos a ver cuando alguien está triste, solo o necesita ayuda.
Danos manos dispuestas para ayudar, palabras amables para animar.

Hoy te pedimos, Jesús
un corazón generoso para compartir con los demás,
un corazón generoso para hacer el bien.

Que cuidemos hoy los pequeños gestos,
y que con nuestra forma de actuar
podamos llevar alegría y amor a quienes nos rodean. Amén.

 

 

 

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