En la misma mesa

Jesús, en el evangelio de este domingo, cuenta la parábola de un hombre muy rico, con un corazón cerrado a quienes necesitaban de su ayuda…

Este domingo, 25 de septiembre, es la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado.
Jesús nos pide que todos, los que hemos nacido aquí y los que vienen de fuera, podamos sentarnos en la misma mesa, como hermanos.

Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día.
Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico (Lc 16)

Estás a mi lado…

LOGO HARA

Logo HARA

 

Nos sentamos cómodamente en la silla, apoyamos los pies en el suelo, las manos sobre las piernas y la cabeza erguida, como si un globo que flotara sobre ella, tirase de la cabeza suavemente hacia arriba.

¿Estás listo?

Inspira suavemente para que el aire llegue hasta el vientre. Inspira, 1, 2, 3, 4.
Lentamente suelta en 1, 2, 3, 4.
Coge aire otra vez en 1, 2, 3, 4 y suelta 1, 2 ,3 ,4.

Ahora cierra los ojos con suavidad, inspira profundamente y suelta el aire poco a poco.

Llevamos ya unas semanas de clase.
Nuestra clase nos gusta y nos sentimos bien en ella.

Ahora, imagina que vas andando por un sendero rodeado de bonitos árboles.
Hace sol y en el camino encuentras un banco.
Te sientas un ratito. Se está muy bien.

Escucha la música, y mientras la escuchas, respira lentamente…

https://www.youtube.com/watch?v=iCN9uF53S6Y

Inspira, 1, 2, 3, 4. Lentamente suelta en 1, 2, 3, 4.
Coge aire otra vez en 1, 2, 3, 4 y suelta 1, 2 ,3 ,4.

Escuchas unos pasos y… es uno de tus compañeros.
Se sienta en el banco a tu lado.
Te hace un gesto (te da la mano, o un abrazo, o te coge del hombro…)

Está a tu lado y se queda un ratito contigo. Estáis muy contentos los dos de estar juntos.
Te sientes en paz y contento de estar acompañado.

(Se deja la música un ratito.)

Después de este ratito, respira profundamente varias veces y lentamente, a tu ritmo, abre los ojos.

Compartimos:
¿Qué es lo que más te ha gustado?
¿Cómo te has sentido?.

 

Los niños queremos la PAZ

El año 1981 la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) eligió el 21 de septiembre como el Día Internacional de la Paz.
Este año recordamos y hacemos una oración por todas las personas que sufren la guerra en Ucrania, en especial por todos los niños y niñas que no tienen escuela, que han perdido a sus padres, que han tenido que dejar su país…

Cerramos los ojos y hacemos un ratito de silencio y oración…
Luego veremos el video…

(MINUTO DE SILENCIO CON LOS OJOS CERRADOS)

Stelios Kerasidis es un niño griego de 9 años. Toca el piano y ha creado esta música para pedir que pare la guerra.

Estoy a tu lado…

LOGO HARA

Logo HARA

Nos sentamos cómodamente en la silla, apoyamos los pies en el suelo, las manos sobre las piernas y la cabeza erguida, como si un globo que flotara sobre ella, tirase de la cabeza suavemente hacia arriba.

¿Estás listo?

Inspira suavemente para que el aire llegue hasta el vientre.
Inspira, 1, 2, 3, 4, lentamente suelta en 1, 2, 3, 4.
Coge aire otra vez en 1, 2, 3, 4, y suelta 1, 2 ,3 ,4.

Ahora cierra los ojos con suavidad, inspira profundamente y suelta el aire poco a poco.

Un nuevo curso en el cole. Estamos comenzando
Tenemos nuevas ilusiones, deseos, ganas de hacerlo bien…

Respiramos lentamente mientras escuchamos la música.

https://www.youtube.com/watch?v=7gQETsKGrus

Vas a estar con tus compañeros este nuevo curso. Algunos son nuevos, a otros ya los conoces.
Ahora, vas a imaginarte la cara de tus compañeros, de cada uno de ellos, mientras repites en tu interior:

Voy a estar a tu lado.
Puedes contar conmigo para lo que necesites.
Voy a cuidarte.

Realiza ahora una inspiración profunda y suelta. Inspira y suelta. 1, 2, 3, 4…

Te sientes tranquilo y acompañado porque a tu lado están todos tus compañeros con los que vas a compartir muchas cosas y momentos.

Realiza ahora una inspiración profunda y suelta. Inspira y suelta lentamente el aire 1, 2, 3, 4…

(Dejamos un momento en silencio escuchando la música)

Y ahora, poco a poco, cada uno a su ritmo, puede abrir los ojos.

Compartimos:
– ¿Cómo me he sentido?
– ¿Qué he descubierto hoy?

Tú me has cambiado

Vamos a escuchar esta canción de Bombai: “Tú me has cambiado”.
En este inicio de curso, en este verano que hemos vivido… ¿quién puede ser ese “tú”?.
Alguien de la familia, un amigo, un compañero del cole, un profe…
Y si este es con mayúscula (apareció Jesús en nuestra vida y nos ha cambiado, haciendo que nuestro cielo oscuro se pintara de azul…)

 

Una bendición para el nuevo curso

El educador hace la introducción y el primer deseo.
Luego cada alumno uno…

 Te deseo, al comienzo de este curso:
– Que el Buen Dios te mire y te proteja.
– Que el Buen Dios te alegre el corazón.
– Que el Buen Dios te llene dé paz y de alegría.
– Que el Buen Dios te llene dé fuerza en los días cansancio.
– Que el Buen Dios te dé mucho amor para que ames mucho.
– Que el Buen Dios te conceda delicadeza para tratar a todos.
– Que el Buen Dios te dé sensibilidad para estar atento a quien necesita.
– Que el Buen Dios acompañe tus preocupaciones y tristezas.
– Que el Buen Dios nos cuide durante el curso que empezamos. Amén.

 

El ruiseñor

Hace miles de años vivió en China un emperador sordo.
Como no podía escuchar las voces de los pájaros ordenó que fueran castigados todos aquellos que no tuvieran un hermoso plumaje.
Un día, su hija Litay Fo estaba en el jardín y se emocionó mucho al oír a un ruiseñor que cantaba desde las ramas de un melocotonero.
— Querido amigo, no debes estar aquí, pues te aguarda un fuerte castigo — le dijo.
— No importa, de cualquier forma con estas noches tan frías no podré vivir demasiado — respondió el ruiseñor.
Litay Fo decidió llevarlo consigo a sus aposentos para cuidarlo y gozar con sus trinos. Pero una mañana, sin aviso, el emperador entró a la habitación de la pequeña y descubrió al pájaro.
— ¡Huye para salvar tu vida! — gritó Litay Fo para proteger a su mascota.
El pajarillo la obedeció.
Sin embargo, con el paso del tiempo, la pequeña empezó a debilitarse por la tristeza de su ausencia. El emperador hizo traer a un médico.
— No podemos hacer nada por ella — afirmó éste.
El padre recibió la noticia con gran preocupación pero, aprovechando la visita del doctor, le preguntó por su propia sordera.
— Para ésa sí hay una cura: consiste en aplicarle al oído el corazón caliente de un ruiseñor — indicó el médico.
— ¡Que busquen uno de inmediato! — ordenó el rey.
Los hombres que trabajaban con él le llevaron, precisamente, al amado pajarillo de Litay Fo. Éste entró volando a la habitación.
— Disponga usted de mi vida. Estoy seguro que su hija se sentirá feliz si usted recupera el oído — dijo el pajarillo al emperador, a través de uno de los súbditos que escribía el mensaje para que éste lo leyera.
Emocionado por la bondad de la pequeña ave, los ojos del emperador se llenaron de lágrimas.
— De ninguna forma. Prefiero seguir siendo sordo que hacerte daño — indicó.
El ruiseñor siguió viviendo en el palacio. Litay Fo se recuperó muy pronto de su tristeza y el emperador supo que aquel pajarillo era el más hermoso de todos, no por su canto, ni por su plumaje, sino por el bondadoso corazón que había salvado una vida y siguió latiendo por muchos años.