María, guía en el Adviento

En el tiempo de Adviento, de la espera y preparación del nacimiento de Jesús, María es la protagonista…
Con su “SÍ” a Dios, hizo posible la Navidad.
Escuchamos la canción: “María, guía en el Adviento” y le pedimos a ella que nos ayude a prepararnos para en nacimiento de Jesús…

Si nos animamos… podemos cantar el estribillo de la canción cuando se vaya repitiendo:
María, guía en el Adviento, camino abierto a la Luz.
Tu “hágase” no fue silencio, fue seguir con fe a Jesús.
En tu vida Dios se encarna, se hace historia y amor.
María, madre del Reino, haznos pueblo del Señor.

 

 

Que la luz de Jesús nos llene

El 13 de diciembre se celebró la fiesta de Santa Lucía de Siracusa, mártir cristiana que vivió entre finales del siglo III.
Pedimos a Santa Lucía, cuyo nombre es luminosa, la que trae la luz de la fe, que en esta Navidad nos llene la luz de Jesús, en medio de tantas luces que adornan nuestras calles.
Además Lucía es protectora o patrona de todos los que tienen problemas de la vista y de los médicos que se ocupan de curarles.
Este vídeo nos cuenta su vida…

 

Los ciegos ven…

Juan, que había oído las obras que Jesús hacía, le mandó a preguntar por medio de dos de sus discípulos:
– ¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?
Jesús les respondió:
– Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven y los inválidos andan; los leprosos quedan limpios y los sordos oyen; los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia la Buena Noticia. ¡Y dichoso el que no se sienta defraudado por mí!      (Mt 11)

El Evangelio del domingo próximo nos presenta a dos protagonistas del Adviento: Juan el Bautista y Jesús.
Hemos leído arriba un trocito de ese Evangelio, que es de Mateo, pero hoy vamos a escuchar una canción que nos cuenta la historia completa. Se titula: “Los ciegos ven”, de Javier Brú.

Sigue la estrella

AUDITORÍA (completar por el educador)

LOGO HARA

Hoy, como cada jueves, os invitamos a comenzar la mañana de la mano de la máxima HARA, una herramienta muy potente para soñar y dar forma a una mejor versión de nosotros mismos.

HARA MODALIDAD «VISUALIZAR»

(Música de ambiente para la sesión de hoy)

1. Antes de comenzar, siéntate en la postura HARA:
Espalda recta, bien apoyada en el respaldo de la silla.
Pies en contacto con el suelo.
Manos sobre la mesa o sobre los muslos, como prefieras.
Cabeza recta, como si un hilo invisible tirara de ella.

2. Cierra los ojos y presta atención a tu respiración. Simplemente obsérvala. Sin ir más rápido ni más lento, fíjate en cómo tu cuerpo coge aire y, poco a poco, lo suelta. A medida que avanzas, puede que notes cómo te vas tranquilizando y concentrando en el aquí y el ahora.

3. El camino de los pastores

Imagina que eres un pastor en la noche de Navidad. Estás rodeado de un paisaje tranquilo, con colinas suaves, ovejas pastando y un cielo lleno de estrellas brillantes. Siente el aire fresco en tu rostro y escucha los suaves sonidos de la naturaleza. (Pausa)
Caminas por el campo, cuidando de tus ovejas. (Pausa)
Sientes el peso del día en tus hombros, pero también la satisfacción de haber cuidado bien de tu rebaño.
De pronto, comienzas a pensar en cómo los pastores trabajan día y noche, cuidando de sus ovejas sin importar el clima.
(Pausa)
Eres consciente del esfuerzo que ponen en su trabajo, siempre atentos y dedicados. (Pausa)
A pesar del cansancio, siguen adelante porque saben que su trabajo es importante.
Mientras estás con tu rebaño piensas en cómo trabajan los pastores: sin esperar reconocimiento, simplemente porque aman lo que hacen y quieren cuidar de sus ovejas.
(Pausa)
Siente esa humildad en tu corazón, recordando que lo más importante es hacer las cosas con amor y dedicación, sin esperar nada a cambio.
De repente, ves una luz brillante en el cielo, una estrella que parece guiarte.
(Pausa)
Sigues esa estrella junto con otros pastores, caminando con curiosidad y esperanza. (Pausa)
Llegas a un pequeño portal en Belén y descubres la buena noticia: ¡ha nacido Jesús! (Pausa)
Sientes una gran alegría y paz al ver al niño Jesús en el pesebre, rodeado de María y José. (Pausa)
Te das cuenta de que todo tu esfuerzo y trabajo te han llevado a este momento tan especial.

Disfrutando de esa imagen e intentando guardar todos los detalles de lo que ves, te alejas hasta, poco a poco, volver a la realidad de la clase.

4. Poco a poco y sin abrir los ojos, comienzas a moverte y estirarte. (Pausa)
Cuando estés preparado, puedes abrir los ojos de nuevo.

Para compartir:
¿Cómo me he sentido?
¿Qué me ha sorprendido?
¿Qué me gusta más de los pastores y quiero vivir hoy?

 

Lo esencial de cada día

Hoy, 10 de diciembre, es el Día de los Derechos Humanos.
Celebramos que todos tenemos los mismos derechos, sin dónde hemos nacido, nuestro origen étnico, género, idioma o religión.
Recordamos algunos estos derechos:
– Derecho a la igualdad y no discriminación.
– Derecho a la vida, libertad y seguridad.
– Derecho a ser tratado bien, sin torturas, sin trato inhumano o degradante.
– Derecho a un juicio justo y a ser considerado inocente hasta que se demuestre lo contrario.
– Derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión.
– Derecho a la libertad de expresión.
– Derecho a trabajar en condiciones justas.
– Derecho a la educación.
– Derecho a VIVIR en PAZ

El LEMA de este año es: “Lo esencial de cada día”:
Se nos quiere recordar que los Derechos Humanos son básicos para las personas y que todos debemos colaborar a que se cumplan.
Sobre todo hoy pedimos que los responsables de las naciones hagan todo lo posible pata que todas las personas pueden vivir con dignidad, en igualdad, con justicia y en PAZ:

Por eso hoy, miércoles, seguimos diciendo:
“Haz de mí, Señor, un instrumento de tu paz”

 

María, Madre de Jesús y madre nuestra

AUDITORÍA (completar por el educador)

Ayer celebramos la Fiesta de la Inmaculada.
Es una fiesta en la que recordamos a María, que siempre dijo sí a Dios…
Esta celebración nos recuerda que ya estamos cerca de la Navidad!! 

1-3 Primaria

 Unos niños de Ceuta cantan esta canción a María, en la fiesta de La Inmaculada.
La escuchamos con cariño y nos fijamos en lo que dicen a María… 

https://www.youtube.com/watch?v=I4C-AHZkKV4

 

4-6 Primaria

 Vamos a escuchar la canción: “Reina Inmaculada” de Verónica Sanfilippo, cantautora cristiana, nacida en Argentina.

 

Jesús está cerca…

AUDITORÍA (completar por el educador)

En aquel tiempo, Juan Bautista se presentó en el desierto de Judea diciendo:
– “Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos”.
Éste es el que anunció el profeta Isaías diciendo:
«Una voz grita en el desierto: Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos». (Mateo 3,1)

Este domingo, día 7 de diciembre, será en segundo de Adviento.
Seguimos en el camino hacia la Navidad y celebrando también el puente de La Inmaculada (el lunes, día 8).
En el Evangelio, del que hemos leído el trocito de arriba, el protagonista es Juan Bautista, que vivía cerca del río Jordán y anunciaba que había que convertirse, que dejar todo lo que no hacemos bien, para esperar a Jesús.
Muchas personas le escuchaban y, como un signo de que querían cambiar y ser mejores, se acercaban al río Jordán y Juan les bautizaba…

¡Pensemos qué podemos hacer hoy un poco mejor, para prepararnos a la llegada de Jesús, que está cerca!

 

 

Espero con alegría

AUDITORÍA (completar por el educador)

LOGO HARA

Vamos a compartir unos momentos especiales de tranquilidad juntos.

Nos sentamos cómodamente en la silla, apoyamos los pies en el suelo, las manos sobre las piernas y la cabeza erguida, como si un globo que flotara sobre ella, tirase de la cabeza suavemente hacia arriba.
¿Estás listo?

Inspira suavemente para que el aire llegue hasta el vientre. Inspira en 1, 2, 3, 4. Lentamente suelta en 1, 2, 3, 4.

Coge aire otra vez en 1, 2, 3, 4 y suelta 1, 2 ,3 ,4.

Cierra los ojos con suavidad, inspira profundamente y suelta el aire poco a poco.

Estamos preparándonos para la Navidad.
Los cristianos estamos esperando el nacimiento de Jesús. Nos sentimos alegres y nos preparamos para su llegada.

Piensa en lo que estamos preparando: decorando el cole, la casa, la carta de los Reyes Magos, los turrones…

Piensa ahora en todo lo que tú estás preparando para la llegada de Jesús. ¿Estás preparando también tu corazón?

Escucha la siguiente música y piensa qué podrías hacer para prepararte para su llegada.

https://www.youtube.com/watch?v=ml90QJZpo0k

Puedes decir despacito en tu interior:
Jesús, quiero que vengas a mi corazón, a mi casa, a mi familia esta Navidad.
Quiero que vengas y traigas paz y alegría a todos los niños del mundo.

También puedes pedirle a Jesús alguna cosa que a ti te parece importante…

Haz una inspiración profunda y suelta el aire lentamente.

Ahora, sin prisas, cada uno a su ritmo, abre los ojos.

Compartimos:
¿Cómo te has sentido?
¿Has pedido algo a Jesús que quieras compartir?

 

 

 

 

Sobrarían palabras

AUDITORÍA (completar por el educador)

Hoy, día 3 de diciembre, se celebra el Día Internacional de las Personas con Discapacidad.
Para recordar a todas las personas que son diferentes vamos a escuchar la canción “Sobrarían las palabras” de Lucía Torres, una niña de 11 años, hija mayor de la familia Torres Pascual (cantautores cristianos).
Tenemos delante la letra para poder fijarnos lo que dice y compartir lo que más nos haya gustado…

Ven aquí, yo te hago un hueco, ven aquí.
Ven aquí, juega conmigo, ven aquí.
Déjame estar hoy contigo, saca lo bueno de mí
Ven aquí, estoy a tu lado, ven aquí.

Quiero ver lo que tú ves, déjame ver
y mirar como tú miras, aunque sólo sea una vez.
Aprender hoy de tu mano, lo que está mal y está bien
y sentir como tú sientes, una vez.

VAMOS A ROMPER BARRERAS, ARRANQUEMOS DE UNA VEZ
¿POR QUÉ ES ÉL EL DIFERENTE? DIFERENTE SOY PARA ÉL
SI MIRAMOS CON LOS OJOS QUE VEN DESDE EL CORAZÓN
SOBRARÍAN PALABRAS COMO INCLUSIÓN.

Con tus ojos he visto un mundo mejor
donde juntos de la mano construimos ilusión.
Ya no veo diferencias, solo veo oportunidad
De volar más alto con la fuerza
con la fuerza que tú me das.

 

No se puede amar lo que no se conoce

AUDITORÍA (completar por el educador)

Este año 2025 estamos celebrando los 600 años de la llegada de los primeros gitanos a España.
Hoy, en recuerdo agradecido de esos 600 años, leeremos una historia: «No se puede amar lo que no se conoce».

Con estas palabras, la joven Manuela recibe en su cumpleaños un precioso y misterioso joyero, regalo de su abuela, que únicamente se abre al formular la pregunta correcta. “¿Cuántos años tengo?, ¿qué hay dentro de la caja?, ¿quién soy?”.

En su interior, Manuela encuentra prendas de ropa y varios objetos: una falda, un clavo, un anillo de oro, una cachava y una pluma estilográfica. Estos objetos, aparentemente inconexos y extraños, llevarán a la curiosa y valiente niña a vivir una verdadera aventura: la de su propia historia, que es en realidad la historia de todos los gitanos y gitanas que durante 600 años han ido tejiendo los coloridos y brillantes hilos de su trayectoria: identidad, valores y cultura que, a su vez, se entrelazan con los que forjan el diverso mosaico de la historia y cultura de España. El precioso joyero que recibe de su abuela es el legado de quienes le precedieron, y cuyas vidas nutrieron una cultura que Manuela conocerá, amará y abrazará como propia.

La caja de Manuela

Una enorme tarta adornada con crema de chocolate y fresas presidía la mesa. Manuela la miraba con admiración mientras ayudaba a su madre a colocar las bandejas con bocadillos. Estaba tan nerviosa que no podía permanecer quieta. El salón estaba precioso. Los globos de colores y las brillantes guirnaldas anunciaban el ambiente festivo. No veía el momento en que sus compañeros de clase llegaran a su casa. Regañó varias veces a sus hermanos pequeños, que, impacientes, asomaban sus dedos por debajo de la mesa para intentar atrapar alguna golosina. Los había citado a las cinco, pero eran las seis y ninguno había llamado al timbre de su puerta.
—Es tarde —asumió con tristeza—. Y no ha venido nadie. Ninguno de mis compañeros.
Sus padres se miraban preocupados. Se temían lo peor. La tristeza de su hija aumentaba por momentos. La niña tenía la mirada perdida, fija sobre los dulces y aperitivos que habían preparado con tanto esmero. Dos horas después, Manuela se dio por vencida. Entró en su habitación cabizbaja. Se miró al espejo y observó con atención sus ojos negros enrojecidos por el llanto. Su piel morena brillaba al reflejar los rayos de luz que entraban por su ventana. La pena que sentía se hizo un nudo en su pecho. Se sentó en la cama y comenzó a llorar en silencio.
—Es porque soy gitana, mama —susurró, abrazándose a su madre.
—Manuela, no es tu culpa. Eres nueva en el colegio. A veces cuesta un poco hacer amigos.
—Mama, nadie quiere ir a casa de unos gitanos. Me lo dijo una niña en el recreo.
Las manos de su madre se posaron con suavidad en sus mejillas. A través del espejo buscó la mirada de su marido, que las escuchaba fuera de la habitación. Él entendió que había llegado el momento. Tenían que dárselo ya.
—Entiendo que estés triste, pero no te puedes rendir —le dijo—. Lo que te ha pasado hoy, aunque ahora sientas que es algo triste, que te duele, se va a convertir en algo bonito que no olvidarás nunca.
—No hay nada bonito en que nadie te quiera, mama.
—Somos muchos los que te queremos. Tu familia es muy grande.
—¿Y por qué mis compañeros no me quieren?
—Sé que te va a costar un poco entender esto, pero no se puede amar lo que no se conoce.
—Pues me gustaría que me conociesen. Que supiesen qué es ser gitana. Pero ¿cómo?
—Para eso estamos nosotros, tu familia. No estás sola, Manuela. Vamos a ayudarte. Y vamos a empezar por un regalo muy especial. Un regalo que te dejó tu abuela antes de marcharse.
—¿Mi abuela dejó un regalo para mí?
—Y no es un regalo cualquiera. Está en su cuarto.
Manuela se levantó de un salto y corrió hacia la habitación que había pertenecido a su abuela. Empujó la puerta despacio. Estaba nerviosa por ver su regalo, pero no podía evitar sentir nostalgia al encontrarse con sus recuerdos. Su abuela había sido maestra y aquel era el cuarto donde solía leer, donde se sentaba a preparar sus clases. La echaba mucho de menos. Se sorprendió cuando vio que, en medio de la habitación, sobre la mesa, había una caja enorme. Manuela no sabía que en ella encontraría mucho más que respuestas.

La persiana estaba a medio bajar. La luz tibia caía en vertical sobre la caja de madera, dándole un aspecto mágico. Despacio, como si entrara en otro mundo, se acercó a ella. La puerta se cerró a su espalda. Ni su padre ni su madre ni sus hermanos habían entrado con ella. Estaba sola frente a la caja. Era un joyero de grandes dimensiones. Y tenía una cerradura. Manuela contuvo el aliento. Puso las manos sobre él y un escalofrío le recorrió el cuerpo. Le dio la sensación de que su abuela estaba allí con ella. Casi podía oírla susurrar:
– «Adelante, adelante».
La abuela Manuela había sido una mujer valiente, como también lo era ella. Se sorbió los mocos y se restregó los ojos. Ilusionada, trató de abrir aquel enorme joyero, pero estaba cerrado con llave. Entonces, allí, junto al cofre, lo vio. Era un sobre con su nombre:
«Manuela».
Lo abrió impaciente. Leyó:
– «La caja de las respuestas. Una pregunta la abre. Una pregunta la cierra».
La niña se mordió el labio. ¿Una pregunta? ¿Y cuál sería? Estuvo pensando un rato. Probó con algunas:
– «¿Qué hay dentro de la caja?», «¿Cuántos años cumplo?», «¿Por qué no ha venido nadie a mi cumpleaños?».
Pero la cerradura seguía inmóvil. Miró a su alrededor, a ver si se le ocurría algo. Vio su imagen fugaz en el espejo de la abuela. Apenas una sombra en la que no se podía saber quién era esa niña delgada y despeinada. ¡Eso era! Se agachó y le dijo en un susurro a la cerradura de la caja:
—¿Quién soy?
Una luz centelleó en la cerradura y el joyero se abrió con un leve tintineo. Despacio, levantó la tapa. Su rostro se iluminó con el resplandor de su interior. Dentro había una prenda de ropa y varios objetos. Cogió uno al azar: un clavo. Lo dejó y tomó otro: un anillo de oro. ¿Qué significaba todo aquello? Desplegó de nuevo la hoja del sobre y le dio la vuelta buscando alguna instrucción. Puso el papel contra la ventana y allí estaban: letras invisibles que aparecían al trasluz. Cada objeto con su dueño, cada pieza en este sueño la memoria te traerá y la respuesta tendrás…