8 PASTOR

#LaMennaisTrato

«Cuando encuentra a la oveja perdida la pone en sus hombros…” (Lc 15, 5)

GRACIAS
Gracias, Señor, porque has puesto en mí
la semilla de la compasión.
Gracias porque me das ojos sensibles
para descubrir quién necesita algo de mí.

AQUÍ ESTOY
Que siempre esté dispuesto a ayudar
a quien me necesita, a quien lo pasa peor.
Que nadie a mi lado se sienta solo,
se encuentre apartado o sufra por mi culpa.

CUENTA CONMIGO
Cuenta conmigo, Señor, para ir a buscar
a quien se sienta solo, triste, perdido.
Cuenta conmigo para acompañar
a los que no tienen a nadie cerca.

Esperanza, la estrella de Navidad

Había millones de estrellas en el cielo. Estrellas de todos los colores: blancas, plateadas, verdes, doradas, rojas y azules. Un día inquietas, se acercaron a Dios y le dijeron: Señor Dios, nos gustaría vivir en la Tierra entre los hombres.

Cuando queráis, respondió el Señor. Seréis todas muy pequeñitas, para que podáis bajar a la tierra.

En aquella noche, hubo una linda lluvia de estrellas. Algunas se acurrucaron en las torres de las iglesias, otras fueron a jugar y a correr junto con las luciérnagas por los campos, otras se mezclaron con los juguetes de los niños y la tierra quedó maravillosamente iluminada. Pero con el pasar del tiempo, las estrellas decidieron abandonar a los hombres y volver para el cielo, dejando la tierra oscura y triste.

– ¿Por qué volvéis? les preguntó Dios, a medida que ellas iban llegando al cielo.

– Señor, no nos fue posible permanecer en la tierra. Allá existe mucha miseria y violencia, mucha maldad, mucha injusticia y mentira.

Y el Señor les dijo:
-¡Claro! Vuestro sitio es aquí en el cielo. La tierra es un lugar de paso, nada es perfecto. El cielo es el lugar de la perfección, del amor, de la vida verdadera, de lo que dura para siempre…

Después de contar todas las estrellas que habían regresado, Dios habló de nuevo:
– Nos falta una estrella. ¿Será que se perdió en el camino?

Un ángel que estaba cerca dijo:
– No Señor, una estrella decidió quedarse entre los hombres. Descubrió que su lugar es exactamente donde las cosas no van bien, donde hay tristeza y dolor.

Pero ¿qué estrella es ésa? Volvió a preguntar Dios.

– Es la Esperanza, Señor. La estrella verde. La única estrella de ese color.

Y cuando miraron la tierra, la estrella no estaba sola. La tierra estaba nuevamente iluminada porque había una estrella en el corazón de cada persona.

ORACIÓN:
Señor Jesús,
Tú eres amor y vida.
Pon alegría en cada familia.
Haz que los niños sean esa semilla de esperanza en la familia
en estos días de Navidad y siempre. Amén.

María se puso en camino

María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito.
– ¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!. (Lc 1, 40-44)

ORACIÓN:
María, nos cuidas noche y día.
Nos enseñas a cuidar a otros: a nuestra familia,
a nuestros compañeros y amigos,
a nuestros profesores,…

Gracias María!!.
Contigo esperamos el nacimiento de tu Hijo, Jesús.
Por eso estamos alegres!!

¡Que seas feliz!

LOGO HARA

Nos sentamos en una postura cómoda, con la espalda recta.
Inspira suavemente. Inspira, 1, 2, 3, 4, lentamente suelta en 1, 2, 3, 4.
Coge aire otra vez en 1, 2, 3, 4, y suelta 1, 2 ,3 ,4.
Ahora haz una inspiración profundamente y cierra los ojos.

(Se les deja en silencio un ratito, con música).

https://www.youtube.com/watch?v=vdd1HrpRiCo

Estás ante un gran árbol de Navidad.

¡Mira qué bonito es! ¡Es precioso! Fíjate en todos los adornos que tiene y sus luces.
La estrella en lo alto. Es brillante, parece que te sonríe.
Ahora siente cómo te elevas. Puedes volar y te acercas a lo alto del árbol.
Coge la estrella. La vas a llevar volando a una persona que quieras mucho y sientas que deseas algo bueno para ella.
Vas y deja la estrella en su casa, en un sitio que te guste: el árbol de Navidad, el salón, su habitación…
Cuando dejes la estrella, repite en tu interior: ¡Que seas Feliz!

(Se deja tiempo con la música)

https://www.youtube.com/watch?v=vdd1HrpRiCo

Mientras escuchas la música vuelve a sentarte frente al árbol.
Y ahora, pide un deseo, algo que tu corazón desee mucho.

Haz una inspiración profunda y lentamente suelta el aire.

Ahora poco a poco, cada uno a su ritmo, sin prisas, abre los ojos.

Compartimos:
¿Cómo te has sentido?
Si lo deseas puedes decir a quién le ha llevado la estrella y qué deseo has pedido…

Es por ti la Navidad

Escuchamos el villancico: «Es por Ti la Navidad», de la Fundación Attendis, con la colaboración del rapero Grilex.
La canción forma parte de una campaña solidaria de Navidad para las familias que han tenido que dejar sus casas por el volcán de Cumbre Vieja en la isla de La Palma.
También José y María tuvieron que  abandonar su hogar y huir a Egipto para proteger al niño Jesús.

 

7 HOSPITAL

#LaMennaisTrato

«Jesús iba predicando y curando…» (Mt 4, 23)

GRACIAS
Gracias, Señor, porque has puesto en mí
la semilla de la libertad.
Gracias porque tú amor y tu cercanía
son capaces de sanar más que muchas medicinas…

AQUÍ ESTOY
Que esté atento a quienes sufren
preguntando con cariño: ¿cómo estás?
y ayudándoles con mi presencia.
Que cada día aprenda a ser más libre
como tú quieres, confiando en ti.

CUENTA CONMIGO
Cuenta conmigo, Señor, para que otros descubran
que tú quieres lo mejor para nosotros.
Cuenta conmigo para contar a todos
que tú nos libras de todo lo que no nos deja ser felices.

Me miro…

LOGO HARA

Vamos a compartir unos momentos especiales de tranquilidad juntos.
Vamos a fijarnos en lo que está pasando en cada momento, especialmente vamos a poner atención en la música.

Nos sentamos cómodamente en la silla, apoyamos los pies en el suelo, las manos sobre las piernas y la cabeza erguida, como si un globo que flotara sobre ella, tirase de la cabeza suavemente hacia arriba.

¿Estás listo?

Inspira suavemente para que el aire llegue hasta el vientre. Inspira, 1, 2, 3, 4, lentamente suelta en 1, 2, 3, 4.
Coge aire otra vez en 1, 2, 3, 4, y suelta 1, 2 ,3 ,4.

Cierra los ojos con suavidad, inspira profundamente y suelta el aire poco a poco.

Ahora recuerda cómo eras de pequeño. Un bebé precioso.
Eras pequeñito, sonreías, tenías mofletes, a veces llorabas, jugueteabas…

Escucha la siguiente música y recuerda cómo eras de pequeño y qué hacías.

https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=ml90QJZpo0k

(Dejamos tiempo, con tranquilidad, para que cada uno recuerde, contemple,…)

Haz una inspiración profunda y suelta el aire lentamente.
Ahora, sin prisas, cada uno a su ritmo, abre los ojos.

Compartimos con los niños:
¿Has recordado cómo eras de pequeño?
¿Te ha gustado verte?
¿Cómo te has sentido?