MÚSICA (Ed Sheeran – Soft Piano)
https://www.youtube.com/watch?v=bXABghLhGGQ
Nos sentamos tranquilos, con la espalda recta.
Apoyamos las manos en las piernas o en la mesa.
Cerramos los ojos si queremos… y hacemos silencio.
Respiramos despacio, cogiendo aire por la nariz…
y lo soltamos lentamente…
Repetimos varias veces…
Mientras respiramos, decimos en nuestro interior: “La Tierra es un regalo”.
Mientras echamos el aire, decimos para nosotros: “Cuidaré nuestra Casa”.
Nuestra Casa Común es un regalo maravilloso: la naturaleza con sus paisajes,
los árboles, las flores, el agua, los animales…
y, sobre todo, cada una de las personas…
Jesús vivía muy en contacto con la naturaleza
y hablaba de ella para enseñarnos a valorar su riqueza:
“Mirad los pájaros del cielo, mirad los lirios del campo,
mirad las viñas, los olivos, las mieses,…
mirad a cada persona que tiene un valor infinito…”
Todo lo que existe es un regalo de Dios…
y nosotros somos parte de ese regalo que es nuestra Casa Común.
Ahora, en silencio, con la calma de nuestra respiración tranquila imaginamos un lugar de la naturaleza que nos guste mucho: un rincón bonito del mar que conocemos, una montaña por la que hemos paseado, un parque tranquilo en el que nos gusta jugar con los amigos…
(Pausa)
Sentimos la calma de ese lugar, disfrutamos de su belleza unos momentos…
Jesús cuidaba todo con amor y nos enseñó a hacer lo mismo.
Hoy cada uno de nosotros estamos llamados a cuidar nuestra Casa Común con pequeños gestos.
Respiramos de forma consciente y tranquila y, poco a poco, vamos abriendo los ojos, comenzando a movernos un poco…
Para compartir:
¿Qué lugar de la naturaleza me gusta mucho, es mi lugar favorito?
¿Qué estamos haciendo, como clase, para cuidar nuestra Casa Común?
