Nacido en Siria

Este domingo, 26 de septiembre, es la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado (JMMR).
En el Evangelio que leeremos en la eucaristía, Jesús nos dice: El que os dé a beber un vaso de agua… os aseguro que no se quedará sin recompensa”.
“Nacido en Siria” es la historia de un niño sirio que va con su familia a Alemania…

 

“Hagamos un trato”

Nos sentamos cómodamente en la silla, apoyamos los pies en el suelo, las manos sobre las piernas y la cabeza erguida, como si un globo que flotara sobre ella, tirase de la cabeza suavemente hacia arriba.

¿Estás listo?

Inspira suavemente para que el aire llegue hasta el vientre. Inspira, 1, 2, 3, 4, lentamente suelta en 1, 2, 3, 4.
Coge aire otra vez en 1, 2, 3, 4, y suelta 1, 2 ,3 ,4.

Ahora cierra los ojos con suavidad, inspira profundamente y suelta el aire poco a poco.

Vamos a escuchar esta música tranquila, disfrutar de ella y dejar que nos tranquilice

 

https://www.youtube.com/watch?v=61N7OMkUMqo
(dejamos que la música vaya sonando suave durante toda la sesión…)

Seguro que en la clase tienes un cartel con la Espiga Menesiana y el lema de este curso: “Hagamos un trato”.

Te has fijado que hay en la parte de abajo del cartel?
Seguro que sí… hay unas manos que están unidas por el dedo meñique, el más pequeño…
Sin abrir los ojos imagina esas manos unidas por el dedo meñique…
Dicen que el dedo meñique está muy unido al corazón y que al unir nuestros dedos meñiques con una persona es como que queremos que nuestros corazones estén unidos

Piensa ahora en una persona de la clase con la que te gustaría estar muy unido este curso. Mentalmente une el meñique de tu mano derecha con el suyo y siente que tu corazón se une al suyo. Dile en silencio, sin hablar, solo con tu mente: “Hagamos un trato”.

(hacemos una breve pausa para dar tiempo a cada uno)

Piensa ahora en una persona de la clase con la que no tienes mucho trato, que no conoces bien o que piensas que está más solo, con menos amigos…
Une también el meñique de tu mano derecha con el suyo… y dile mentalmente: “Hagamos un trato”.

(hacemos una breve pausa para dar tiempo a cada uno)

Realiza ahora una inspiración profunda y suelta. Inspira y suelta. 1, 2, 3, 4…
Poco a poco vas abriendo los ojos.

Para compartir:
Quienes quieran pueden compartir cómo se han sentido al unir su meñique al de sus compañeros de clase.

“¡HAGAMOS UN TRATO!”

Ésta es la canción que os hemos preparado para el Lema de este año: “¡Hagamos un trato!”.
Esperamos que os guste!!
Tenéis la letra para que podáis seguir mejor lo que dice y preguntar si algo no entendéis bien…

AUDICIÓN

Un pacto educativo en el Menesiano vamos a lograr.
Juntos hagamos un trato basado en la fe y solidaridad.
Queremos ser lazos de unión, dando un trato cercano, ser mensaje de amor.
Sentir la Palabra de Dios, hablando, perdonando como Él nos enseñó.

ESTAREMOS JUNTO A TI, CONTAGIANDO SONRISAS PARA HACERTE FELIZ.
VER LA SORPRESA DE DIOS A TRAVÉS DE LA ESCUCHA, ESA ES NUESTRA MISIÓN.

Seremos tu compañía educando en la fe, la escucha y el perdón.
Dar sentido a nuestra vida desde el compromiso que genera unión.
Y juntos poder construir un entorno seguro donde poder vivir.
Siendo un colegio innovador, cuidando nuestra Casa por un mundo mejor.

ESTAREMOS JUNTO A TI, CONTAGIANDO SONRISAS PARA HACERTE FELIZ.
VER LA SORPRESA DE DIOS A TRAVÉS DE LA ESCUCHA, 
ESA ES NUESTRA MISIÓN. (3)
ESA ES NUESTRA MISIÓN, SER MENSAJE DE DIOS, QUE BROTA EN NUESTRO CORAZÓN.

 

Investigar para curar

logo ong sal

El 21 de septiembre es el Día Mundial del Alzheimer.
El Alzheimer es una enfermedad mental incurable que va degenerando las células nerviosas del cerebro.
Los enfermos tienen dificultades para hablar, no saben orientarse y se vuelven dependientes (hay que ayudarles para vestirse, asearse, comer,…).
Por ahora no existe un tratamiento para prevenir la enfermedad o curarla, solo algunos medicamentos que ayudan para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
El Alzheimer no sólo afecta al enfermo sino a sus familiares y amigos.
Quizá conocéis a algún familiar, amigo, vecino con Alzheimer
Hoy les recordamos a ellos, a quienes les cuidan y a los que investigan para poder curar esta enfermedad…

 

¡El viaje es muy corto…!

Una anciana se subió a un autobús y tomó asiento. En la siguiente parada, una mujer joven, fuerte y gruñona, subió y se sentó bruscamente junto a la anciana, golpeándola con sus numerosas bolsas.
Al ver que la anciana se mantenía en silencio la joven le preguntó por qué no se había quejado cuando la golpeó con sus bolsas.
La anciana respondió con una sonrisa:
«No es necesario ser mal educada o discutir por algo tan insignificante, ya que mi viaje a tu lado es muy corto porque me bajaré en la próxima parada…»

El viaje de nuestra vida ahora nos parece largo, pero es corto.
Vamos a apreciar a amigos y familiares.
Seamos amables, pidamos perdón
Demos las gracias y vivamos con alegría.

Que tengas un viaje agradable por este mundo y que tus sueños se cumplan
Que disfrutes con quien te toca viajar.
Sonríe a la vida… porque «¡El viaje es muy corto..!»

Los primeros para servir

Jesús dijo a sus discípulos:
– ¿De qué discutíais por el camino?
Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo:
– Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.
Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo:
– El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado. (Mc 9, 34-37)

1-3 Primaria

Comentar con los niños la imagen, desde la clave del Evangelio: Jesús pone a un niño en medio… Si queremos ser importantes debemos ayudarnos, servir, cuidarnos,…

4-6 Primaria

 

 

 

Un ángel me cuida…

Nos sentamos cómodamente en la silla, apoyamos los pies en el suelo, las manos sobre las piernas y la cabeza erguida, como si un globo que flotara sobre ella, tirase de la cabeza suavemente hacia arriba.

¿Estás listo?

Inspira suavemente para que el aire llegue hasta el vientre. Inspira, 1, 2, 3, 4, lentamente suelta en 1, 2, 3, 4.
Coge aire otra vez en 1, 2, 3, 4, y suelta 1, 2, 3 ,4.

Ahora cierra los ojos con suavidad, inspira profundamente y suelta el aire poco a poco.

Hemos empezado ya el nuevo curso. Algunos de nosotros hemos conocido a los nuevos profesores, nuevos compañeros, una nueva clase… otros continuamos con nuestros amigos de clase…

Sentimos, como cada año, que no estamos solos. Nos sentimos acompañados.

Nuestro ángel, que nos cuida, está a nuestro lado. Nos da mucha paz sentir que nos acompaña y sabemos que todo el curso va a estar a nuestro lado, ayudándonos, protegiéndonos…

Ahora escuchamos esta música, la sentimos, la respiramos… notamos la presencia de nuestro ángel.

(Se deja la música un ratito. En los cursos más bajos menos rato y los mayores pueden estar más rato escuchándola y en silencio).

https://www.youtube.com/watch?v=Yi0tKEtRE3Q

Respiramos profundamente varias veces y poco a poco abrimos los ojos.

Compartimos:
Compartimos con el resto de nuestros compañeros cómo nos hemos sentido.

Nuestra sonrisa es un regalo

Había una vez un muñeco de papel que no tenía cara. Estaba perfectamente recortado y pintado por todo el cuerpo, excepto por la cara. Pero tenía un lápiz en su mano, así que podía elegir qué tipo de cara iba a tener ¡Menuda suerte! Por eso pasaba el día preguntando a quien se encontraba:
– ¿Cómo es una cara perfecta?
– Una que tenga un gran pico – respondieron los pájaros.
– No, no, que no tenga pico -dijeron los árboles-. La cara perfecta está llena de hojas.
– Olvida el pico y las hojas -interrumpieron las flores- Si quieres una cara perfecta, tú llénala de colores.
Y así, todos los que encontró, fueran animales, ríos o montañas, le animaron a llenar su cara con sus propias formas y colores. Pero cuando el muñeco se dibujó pico, hojas, colores, pelo, arena y mil cosas más, resultó que a ninguno le gustó aquella cara ¡Y ya no podía borrarla!
Y pensando en la oportunidad que había perdido de tener una cara perfecta, el muñeco pasaba los días llorando.
– Yo solo quería una cara que le gustara a todo el mundo-decía-. Y mira qué desastre.
Un día, una nubecilla escuchó sus quejas y se acercó a hablar con él:
– ¡Hola, muñeco! Creo que puedo ayudarte. Como soy una nube y no tengo forma, puedo poner la cara que quieras ¿Qué te parece si voy cambiando de cara hasta encontrar una que te guste? Seguro que podemos arreglarte un poco.
Al muñeco le encantó la idea, y la nube hizo para él todo tipo de caras. Pero ninguna era lo suficientemente perfecta.
– No importa-dijo el muñeco al despedirse- has sido una amiga estupenda.
Y le dio un abrazo tan grande, que la nube sonrió de extremo a extremo, feliz por haber ayudado. Entonces, en ese mismo momento, el muñeco dijo:
– ¡Esa, esa es la cara que quiero! ¡Es una cara perfecta!
– ¿Cuál dices? -preguntó la nube extrañada- Pero si ahora no he hecho nada…
– Que sí, que sí. Es esa que pones cuando te doy un abrazo… ¡O te hago cosquillas! ¡Mira!
La nube se dio por fin cuenta de que se refería a su gran sonrisa. Y juntos tomaron el lápiz para dibujar al muñeco de papel una sonrisa enorme que pasara diez veces por encima de picos, pelos, colores y hojas.
Y, efectivamente, aquella cara era la única que gustaba a todo el mundo, porque tenía el ingrediente secreto de las caras perfectas: una gran sonrisa que no se borraba jamás.