«Unidos por lo único»

Hoy, día 4 de febrero, se celebra en todo el mundo el Día Mundial contra el Cáncer.
El objetivo de esta celebración es ayudar a la prevención y sensibilización de todos para disminuir el número de casos de cáncer y seguir investigando para que la curación de las personas enfermas mejore cada día.

El LEMA de este año, 2026 es: “Unidos por lo único” (#UnitedbyUnique).
Así nos sentimos nosotros: unidos con cada persona que pasa por la enfermedad del cáncer y con todos los que investigan para curar esa enfermedad.

Vemos el vídeo y después hacemos esta ORACIÓN:

Querido Jesús,
Tú que siempre cuidaste de los enfermos y los amaste con todo tu corazón,
te pedimos hoy por todas las personas que están enfermas.

Dales fuerza y ánimo para enfrentar su enfermedad,
llénalos de paz y consuelo en su corazón.

Ayuda a los profesionales de la salud a cuidarlos bien,
y a seguir investigando nuevos tratamientos.

También te pedimos por sus familias,
dales paciencia y esperanza en estos momentos difíciles.
Ayúdanos a ser amables y a rezar siempre por ellos. Amén.

 

 

Gracias por el nuevo día

Hoy vamos a comenzar el día escuchando una canción de Athenas: “Gracias, Señor”.

Después hacemos juntos la oración: “Gracias por esta mañana”

Gracias por la salud que me das,
porque puedo jugar con mis amigos
y disfrutar del día. Cuídanos hoy, Señor.

Espero que hoy podamos hacer cosas divertidas
y que aprendamos muchas cosas buenas.
Gracias porque nos amas
y estás a nuestro lado cada día y cada noche.
Gracias Jesús. Amén.
 

 

El ladrón de olores

Hoy vamos a leer un cuento. Quizá alguno de vosotros ya lo conozca. No importa, porque los cuentos, cada ver que los leemos dicen cosas diferentes…
Así que muy atentos!
Después podremos compartir algo que el cuento dice para nuestra vida.

El ladrón de olores

En Villaolorosa todos los vecinos iban con una pinza en la nariz para no oler nada. Porque en Villaolorosa había que pagar por disfrutar de los aromas.
Todo el que pasaba por la floristería y olía las flores tenía que pagar. Y todo el que pasaba por la panadería y aspiraba el delicioso aroma del pan recién hecho tenía que pagar. Y también había que pagar si se disfrutaba del olor de la pastelería, de la frutería o de los restaurantes.
Hasta que un día llegó a Villaolorosa el ladrón de olores. El ladrón de olores se paseaba por la ciudad con un pasamontañas y unas gafas oscuras, pero con la nariz descubierta. Y con todo el descaro del mundo se paraba a olerlo absolutamente todo, y luego se iba brincando y gritando:
—Lo he robado, lo he robado. El olor es mío.
—Esto no puede ser —decían los comerciantes afectados—. Habrá que avisar a la policía.
La policía detuvo al ladrón de olores varias veces, pero al final lo tenían que soltar, porque no podía devolver lo que había olido ni pudieron probar que, en realidad, el ladrón tuviera en su poder los olores.
Pero los comerciantes y todos los afectados insistieron.
—Queremos que este caso se juzgue en la corte suprema —dijeron.
Después de mucho esfuerzo, los afectados consiguieron que el ministro de justicia se acercara hasta Villaolorosa en persona.
—Traedme al ladrón —ordenó el ministro.
El ladrón se presentó ante el ministro. Este le preguntó:
—¿Es verdad que has robado los olores de toda esta gente?
El ladrón de olores respondió:
—Sí, señor ministro. He olido todo, todo, todo.
El ministro le preguntó:
—¿Has pagado por ello?
—No, señor ministro, no he pagado nada.
El ministro volvió a preguntar al ladrón:
—Pero sabes que esta gente cobra a la gente por disfrutar de los olores de sus productos, ¿verdad?
El ladrón dijo:
—Lo sé. Sé que cobran dos monedas por oler, pero no me parece justo.
La gente empezó a hablar. El ministro mandó callar.
—¡Silencio! Quiero que saques diez monedas y las pongas en tu mano. Y que se acerquen los demandantes.
Todos obedecieron. El ministro siguió hablando:
—Ahora ordeno que el ladrón sacuda las monedas entre sus manos.
El ladrón hizo lo que el ministro le ordenó.
Cuando terminó, el ministro se dirigió a los demandantes y les preguntó:
¿Habéis oído el sonido de las monedas en las manos del ladrón?
Todos dijeron que sí. El ministro siguió hablando:
—Estupendo. Pues ya está todo resuelto. Dense por pagados con el sonido del dinero. Y ordeno que, a partir de ahora, todo aquel que quiera olor pueda pagar haciendo sonar las monedas.
A partir de entonces todos los habitantes de Villaolorosa se quitaron las pinzas de la nariz y ya nadie más pudo exigir un pago por oler. Curiosamente los comerciantes empezaron a vender más porque, atraídos por los maravillosos olores que salían de sus comercios, la gente compraba mucho más.
Y, desde entonces, se hizo popular saludar con un “qué bien huele” y responder “pues mejor sabrá”.

 

 

Siente la paz conmigo

Cada 30 de enero se celebra el Día Escolar de la Paz y la No Violencia.
Todas las escuelas del mundo se unen hoy para pedir PAZ, recordando a una persona que trabajó mucho por conseguir la paz en la India: Mahatma Gandhi.
El todas las escuelas del mundo hoy se canta por la paz, se escriben mensajes, se hacen dibujos
Alumnos y profes suelen reunirse en un gesto de compromiso, soltando globos, levantando las manos, leyendo manifiestos por la paz.

Que siempre recordemos estos “Gestos por la paz”.
Que nos vaya cambiando el corazón de todos para que seamos buenas personas, con ganas de paz, comprometidos por construir un mundo sin violencia.

Así nos los deseamos con la canción: “Siente la paz”, de Unai Quirós

 

Para Santa María:

 

 

Felices porque llevamos PAZ

LOGO HARA

Nos sentamos en una postura cómoda, con la espalda recta.
Inspira suavemente. Inspira en 1, 2, 3 y 4. Lentamente suelta en 1, 2, 3 y 4.
Coge aire otra vez en 1, 2, 3 y 4 y suelta en 1, 2 ,3 y 4.
Cierra los ojos con suavidad, inspira profundamente y suelta el aire poco a poco.

(Se pone la música)
https://www.youtube.com/watch?v=TcMmsb9jfo0)

Mientras disfrutas en silencio con la música abre tu corazón para escuchar estas palabras de Jesús:

“Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios”

(Se les deja un ratito en silencio con la música.)

Hoy tienes una misión especial.
Para ello te vas a elevar por encima del colegio para llegar volando a tu destino.

Respira suavemente, haz una inspiración profunda y siente cómo te elevas.
Estás arriba, y llevas una bolsa llena de flores blancas.

Hoy quieres transmitir tu paz, así que vas a volar por diferentes sitios lanzando las flores blancas.
Cada flor es una señal de la paz que quieres enviar a las personas que quieres: tu familia, tus amigos, tus compañeros del colegio, las personas conocidas,…
Pasa por los lugares por donde vas a menudo.
Vete dejando caer tus flores blancas como regalo de paz.

Siente la felicidad en tu corazón. Eres feliz, porque vas sembrando paz.
Escucha la música mientras vas recorriendo tu camino.

(Se les deja un rato con la música para que puedan visualizar los diferentes sitios por donde pasan)

Ahora, vuelve a tu sitio después de este agradable vuelo.
Contento, con la alegría que sientes de haber transmitido esa paz que tienes dentro de ti.
Poco a poco, a tu ritmo y sin prisa, abre los ojos.

Para compartir:
¿Cómo me he sentido?
Quiero compartir algún lugar o a alguna persona a la que he llevado mis flores blancas de paz?

Comprometidos con la paz

Hace pocas semanas celebramos la Navidad y nos mandamos mensajes con deseos de amor, felicidad y paz para el nuevo año.
Pero por desgracia en este nuevo año la paz parece que no llega. ¡En varios lugares de nuestro mundo siguen las guerras!
Este miércoles, dentro de la Semana de la Paz renovamos nuestro compromiso con la paz.
Queremos vivir en paz… en nuestro cole, en nuestra casa y en nuestro mundo.
Pedimos a Jesús que nos ayude a ser personas pacíficas, cariñosas, amables, agradecidas…

Vamos a escuchar la canción “Lánzalo” que Abraham Mateo hizo hace años, cuando la guerra en Siria era lo más preocupante. Hoy queremos pasar este mensaje a todos los que pueden detener cualquier guerra y que no mueran más inocentes.

Después rezamos esta oración, como otras veces, haciendo juntos lo que se indica y la frase de cada número aquellos que indique el o la profe.

TODOS:              ¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz!

1: Que donde haya odio, ponga yo amor;
TODOS: ¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz!

2: Que donde haya ofensa, ponga yo perdón;
TODOS: ¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz!

3: Que donde haya división, ponga yo unión;
TODOS: ¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz!

4: Que donde haya desesperación, ponga yo esperanza;
TODOS: ¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz!

5: Que donde haya tristeza, ponga yo alegría.
TODOS: ¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz!

 

¡No a la guerra, sí a la escuela!

Siguiendo la reflexión de la máxima de ayer, hoy podemos decir que muchos de esos millones de niños y niñas que no van a la escuela es porque su pueblo, ciudad o país… está en guerra.
Los proyectiles han destruido las pocas escuelas que había. Muchos de los niños han sido heridos o han muerto…
Hoy nos acordamos de todos esos millones de niños y niñas sin escuela a causa de la guerra.
¡Rezamos por ellos y pedimos la paz! 

 

Educación de calidad

El sábado pasado, día 24, se celebró el Día Internacional de la Educación.
La UNESCO nos recuerda en este día que en la actualidad 260 millones de niños, niñas y adolescente no están escolarizados y que 763 millones de adultos son analfabetos.
Todos tenemos derecho a recibir una Educación de calidad.
El objetivo 4 de la Agenda 2030 nos habla de “garantizar una educación de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos”.

Hoy todos debemos agradecer la oportunidad de tener una buena educación y comprometernos a aprovecharla bien.
Renovamos hoy nuestra responsabilidad: queremos aprender mucho y formarnos bien.
Así podremos comprometernos, cuando seamos mayores, a hacer un mundo mejor, donde nadie se quede sin posibilidad de acudir a una escuela y de formarse a lo largo de toda su vida…

Vamos a ver el vídeo y compartiremos después algo que nos haya parecido importante…

1-3 Primaria

4-6 Primaria

 

 

Jesús nos elige para llevar una buena noticia

LOGO HARA

Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:
– Convertíos, porque está cerca el Reino de los cielos.
Paseando junto al lago de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores. Les dijo:
– Venid y seguidme y os haré pescadores de hombres. Inmediatamente dejaron las redes y le siguieron. Y pasando adelante vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó también.
Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y le siguieron.
Recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas y proclamando la Buena Noticia del Reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo.

El Evangelio del domingo próximo nos habla de Jesús que llama a sus discípulos para que fueran con él a llevar a todos los lugares y personas una buena noticia: Dios nos ama, somos sus hijos y quiere que seamos felices
Por eso también ayudarán a que los enfermos recuperen su salud.
¡Hoy Jesús también nos elige a nosotros para llevar esa buena noticia!

Te transmito mi paz

LOGO HARA

Nos sentamos en una postura cómoda, con la espalda recta.
Inspira suavemente. Inspira en 1, 2, 3 y 4. Lentamente suelta en 1, 2, 3 y 4.
Coge aire otra vez en 1, 2, 3, 4 y suelta 1, 2, 3, 4.
Cierra los ojos con suavidad, inspira profundamente y suelta el aire poco a poco.

Escucha la música:
https://www.youtube.com/watch?v=dolanLus56c

(Se les deja en silencio con la música.)

Repite en tu interior: Siento paz. Estoy en paz.

Ahora, vas a transmitir esa paz a las personas que te rodean.
Imagina en clase, en un gran círculo con todos tus compañeros.
A cada uno de ellos le vas a transmitir tu paz, diciendo:

Te doy mi paz. Deseo que te pasen cosas buenas.

Imagina a cada uno de tus compañeros y repite en tu interior:

Te doy mi paz. Deseo que te pasen cosas buenas.

Ahora poco a poco, con la sensación de que todo está bien en ti, y en las personas que te rodean, a tu ritmo, y sin prisas, abre los ojos.

Para compartir:
¿Cómo me he sentido?.
¿Qué es lo que más me ha gustado?