Cambia de canal (resintoniza)

MODALIDAD Visualización                   Evaluación Hara

MÚSICA  Adele   Someone Like You!

GUION

En ocasiones nuestra mente se queda atascada en cosas negativas (aquello que hice mal, o la injusticia que cometieron conmigo, o lo que tendré que hacer dentro de un tiempo y me preocupa, o aquella persona que…, no tengo tiempo) , vuelven una y otra vez sin que eso nos sirva para encontrar salida sino para nublarnos los pensamientos en un agotador lío que puede llevarnos a sospechas aún mas negativas (no puedo, no valgo, no me aceptan, me tienen manía, esa persona es… , la vida…). Ideas que apoyadas en algo quizá cierto van agrandándose y desfigurándose en gigantes que no son verdad, pero que realmente pueden paralizarnos.
Entonces podemos conseguir relajar nuestro cuerpo, pero quizá con ello no se frenen las ideas. Basta que quieras dejar de pensar en algo para que se ponga ahí sin apartarse.
Este ejercicio es para tratar de aprender a pensar en algo que reemplace y cambie el discurso negativo por uno que realmente nos sirva.
Para ello primero sería importante que supiéramos darnos cuenta de si se ha puesto a funcionar en nosotros el run run de la negatividad estéril y obsesiva, para luego decidir hacerla frente.
Quizá ahora no estemos en un momento de esos o quizá no os suela pasar, pero vamos a ejercitar formas de tener nosotros el control e impedir que los pensamientos sean los que nos controlen:
Nos disponemos en la postura básica para atender a nuestros pensamientos.
Buscamos algo que nos agobie en estos momentos o imaginamos una situación que nos suponga dificultad y preocupación. (una relación, un error, un examen importantísimo, un partido, un miedo, algo que me acompleja, una enfermedad de alguien cercano, una humillación…) y nos metemos en esa escena.
Notamos como nos hace sentir pensar en ello. Tratamos de distinguir lo que pensamos  nos ayuda a encontrar salidas o nos aplasta sin llevarnos a ningún sitio. Si nos hace reconstruir, pedir ayuda, crecer… o nos va minando, debilitando, enfadando, encerrando… como una trampa destructiva.
Decidimos si queremos continuar con nuestros pensamientos o ponerles freno. (tres formas)

  1. íNoto como se enciende una bombilla en mi, noto que “ya estoy otra vez” y grito interiormente: BASTA. El propio grito te sobresalta, te despierta y corta la cadena que rumiabas.
  2. Reemplaza esas ideas evadiéndote en un sueño agradable y placentero. Imagínate haciendo algo que te gusta. Recréate en ese sueño: vacaciones, aficiones…
  3. Repite interiormente afirmaciones positivas que en otro momento sabías que eran verdad (aunque en este momento te resulte difícil verlas así, entonces estabas convencido y tu mente estaba más despejada que ahora): “confía, todo saldrá bien”, “soy fuerte”, “tengo derecho a equivocarme”, “merece a pena”, “no estoy solo”, “el amor al final vence”, “soy valioso”, “estoy en buenas manos”, “de aquí también saldrá algo bueno”, “nada nos separará del amor de Dios (Rom 8)”…

Anotamos

¿Reconoces alguna situación en que has necesitado “cambiar de canal”? ¿Hay alguna “verdad profunda” / frase tuya propia de la que estés tan convencido que pueda contrarrestar otras ideas menos auténticas (escríbela y recuerda cómo la aprendiste…)?

Share Button

SOÑAR & CURRAR

 

Share Button

EL VIAJE ES MUY CORTO

Una anciana se subió a un autobús y tomó su asiento. En la siguiente parada, una joven mujer, fuerte y gruñona subió y se sentó bruscamente junto a la anciana, golpeándola con sus numerosas bolsas. Al ver que la anciana se mantenía en silencio la joven le preguntó por qué no se había quejado cuando la golpeó con sus bolsas.
La anciana respondió con una sonrisa:
«No es necesario ser mal educada o discutir sobre algo tan insignificante, ya que mi viaje a tu lado es tan corto porque me bajaré en la próxima parada…»

Esta respuesta merece ser escrita en letras de oro:
«No es necesario discutir sobre algo tan insignificante, porque nuestro viaje es muy corto…»

Cada uno de nosotros debe comprender que nuestro tiempo en este mundo es tan corto, que oscurecerlo con peleas, argumentos inútiles, celos, no perdonar a los demás, el descontento y una actitud de averiguación constante es una ridícula pérdida de tiempo y energía.
–   ¿Alguien rompió tu corazón? Tranquilízate. El viaje es muy corto.
–   ¿Alguien te traicionó, intimidó, engañó o humilló? Tranquilízate. Perdona. El viaje es muy corto.
–   Alguien te insultó sin razón? Tranquilízate. Ignora. El viaje es muy corto.
–   Algún vecino hizo un comentario en el chat que no fue de tu agrado? Tranquilízate. Ignóralo. Perdónalo. El viaje es muy corto.

Cualesquiera que sean los problemas que alguien nos traiga, recordemos que nuestro viaje juntos es muy corto. Nadie sabe la duración de este viaje. Nadie sabe cuándo llegará su parada. Nuestro viaje juntos es muy corto. Vamos a apreciar a amigos y familiares. Seamos respetuosos, amables y perdonémonos los unos a los otros. Vivamos llenos de gratitud y alegría. Después de todo, nuestro viaje juntos es muy corto. Deseo que tengas un viaje agradable por este mundo y que tus sueños se cumplan, tus éxitos se multipliquen y que disfrutes plenamente con quien te toca y quieras viajar. Y cuando nos veamos en alguna estación, me dará mucho gusto saludarte y darte un abrazo. Sonríe a la vida y comparte con tus compañeros que:

«¡El viaje es muy corto..!»

Share Button

Puedo sanar/te desde lo más profundo de mí

MODALIDAD  Visualización «La esfera»                                                      Evaluación Hara

MÚSICA  Claro de luna   Debussy

GUIÓN

Postura básica.

Sigue el recorrido del aire en tu respiración. Primero céntrate en  notar como entra por tus fosas nasales. Luego por lo más profundo e interior de tu nariz. Poco a poco quizá puedes llegar a sentir como atraviesa la zona anterior de tu boca hasta llegar a la garganta ya templado.

Siente este aire que te llena frío una y otra vez, para salir caliente.

Ahora imagina que todo el aire que vas expulsando va conteniéndose en un globo que crece a tu alrededor, se llega a formar una perfecta esfera transparente que te rodea. Obsérvala, tócala,… en ella te sientes cómodo y seguro.

Puedes imaginar cómo esta esfera y tu sentado en su interior se eleva y va recorriendo la clase, pasillos, patio…. Va a diferentes lugares que te son familiares. Se encuentra con otras esferas transparentes habitas por gente, personas que conoces porque cada día te toca convivir con ellas. Observa las esferas y los rostros. Con alguna parece que te rozas, chocas… otras parece que se deslizan junto a ti, conectan con tu ritmo… (pausa)

Poco a poco vuelves a tu lugar. Te paras y observas de nuevo tu esfera… descubres varios rayones e incluso alguna grieta. Te duele, agobia, preocupa… pero vuelves a caer en la cuenta de tu respiración. Siente tu respiración. Notas cómo de lo más profundo de ti sale un aliento de vida, suavemente soplas sobre cada grieta y vas curándola… Notas como llevas en ti una fuerza que te hace recuperarte, curarte… (pausa)

Incluso con tu aliento puedes llegar a acariciar otras esferas y sanar sus heridas. Soplas ese aliento sobre la esfera de compañeros que sientes que pueden necesitarlo. (pausa)

Sonríes al ver como tu esfera y las demás van recuperándose y vuelven a ser transparentes y brillantes.

Das gracias por ese aliento de vida que nace de lo más profundo de ti.

Anotamos

Me-note: Algo que he percibido como verdad profunda y no quiera olvidar.

Share Button

NO CULPES A NADIE

Pablo Neruda: “No Culpes a Nadie” (video al final)

Nunca te quejes de nadie, ni de nada,
porque fundamentalmente tú has hecho
lo que querías en tu vida.

Acepta la dificultad de edificarte a ti
mismo y el valor de empezar corrigiéndote.
El triunfo del verdadero hombre surge de
las cenizas de su error.

Nunca te quejes de tu soledad o de tu
suerte, enfréntala con valor y acéptala.
De una manera u otra es el resultado de
tus actos y prueba que tú siempre
has de ganar.

No te amargues de tu propio fracaso ni
se lo cargues a otro, acéptate ahora o
seguirás justificándote como un niño.
Recuerda que cualquier momento es
bueno para comenzar y que ninguno
es tan terrible para claudicar.

No olvides que la causa de tu presente
es tu pasado así como la causa de tu
futuro será tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes,
de quien no acepta situaciones, de quien
vivirá a pesar de todo, piensa menos en
tus problemas y más en tu trabajo y tus
problemas sin eliminarlos morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser
más grande que el más grande de los
obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo
y serás libre y fuerte y dejarás de ser un
títere de las circunstancias porque tu
mismo eres tu destino.

Levántate y mira el sol por las mañanas
y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida,
ahora despiértate, lucha, camina, decídete
y triunfarás en la vida; nunca pienses en
la suerte, porque la suerte es:
el pretexto de los fracasados.

~ Pablo Neruda

 

Share Button