Siguiendo la reflexión de la máxima de ayer, hoy podemos decir que muchos de esos millones de niños y niñas que no van a la escuela es porque su pueblo, ciudad o país… está en guerra.
Los proyectiles han destruido las pocas escuelas que había. Muchos de los niños han sido heridos o han muerto…
Hoy nos acordamos de todos esos millones de niños y niñas sin escuela a causa de la guerra.
¡Rezamos por ellos y pedimos la paz!