Bienvenidos

 1-3 Primaria

Vemos el vídeo y terminamos haciendo juntos esta ORACIÓN:

Buenos días, Jesús.
Esta mañana queremos pedirte por todos los niños y jóvenes
que estamos empezando este nuevo curso,
en especial, por aquellos que pasan por momentos difíciles
en su familia, por temas de salud, porque están tristes.

Te pedimos también, Jesús,
por todos los profesores y profesoras
que nos van a acompañar a lo largo de este curso.
Dales cada día la ilusión de ensañar a sus alumnos. Amén

4-6 Primaria

Comienza un nuevo curso y quiero decirte algo…
1. Confía plenamente en ti hoy y cada día de este nuevo curso.
2. El curso pasado aprendiste mucho y este año vas a seguir haciéndolo.
3. Cuenta con la ayuda y el cariño de todos los educadores
4. No tengas miedo de hacer preguntas, todos estamos aquí para ayudarte.
5. Un gran viaje comienza. ¡Muévete!
6. No hay de qué preocuparse, respira y confía.
7. Es normal sentirse un poco nervioso, pero confía, te adaptarás bien
8. Tus compañeros de están aquí para aprender y ayudarte.
9. Recuerda que eres una persona única e irrepetible, disfruta mucho de este nuevo curso.
10. … (podemos añadir libremente algún otro buen deseo para este nuevo curso…)

Terminamos haciendo juntos esta ORACIÓN:

Buenos días, Jesús.
Esta mañana queremos pedirte por todos los niños y jóvenes
que estamos empezando este nuevo curso,
en especial, por aquellos que pasan por momentos difíciles
en su familia, por temas de salud, porque están tristes.

Te pedimos también, Jesús,
por todos los profesores y profesoras
que nos van a acompañar a lo largo de este curso.
Dales cada día la ilusión de ensañar a sus alumnos. Amén

 

¡Muévete con Juan María!

 

El 8 de septiembre de 1780 nació Juan María de La Mennais, Fundador de los Menesianos.
Ese día se celebra la fiesta del nacimiento de la Virgen María, madre de Jesús, a la que nuestro Fundador tuvo siempre un cariño especial.

Juan María nos ha escrito hoy estas palabras recordando su nacimiento. Las leemos despacito… Luego podemos comentar alguna cosa que nos ha gustado más de su carta.

¿Conocéis Saint-Malo?
Es una preciosa ciudad amurallada del norte de Bretaña, en Francia.
Allí nací yo, el 8 de septiembre de 1780 y ahí pasé mi infancia.
Al entrar en la ciudad por puerta de San Vicente encontraréis la casa donde nací. Es una bonita y amplia mansión en la que vivía mi familia.
Cerca está la preciosa catedral, en la que me bautizaron el mismo día de mi nacimiento, bajo el nombre de Juan María.
Nuestro padre, Pedro Luis Robert, era armador. Era el dueño de varios barcos. Negocia con muchos países Holanda, Inglaterra, España, Estados Unidos…
Él siempre nos dio a sus hijos ejemplo de generosidad al servicio de los pequeños y de los necesitados.
En una ocasión, salvó a mucha gente de toda Bretaña de morir de hambre debido a las pésimas cosechas, al comprar una cantidad considerable de trigo que trajo con sus barcos y repartió entre la población.
Fue tan importante que el mismo rey Luis XVI le concedió un título de nobleza. Desde ese momento pasaría llamarse Pedro Luis Robert de la Mennais y de ahí viene mi apellido que os es tan familiar.
Nuestra madre, Graciana, era una mujer muy culta y religiosa. Sabía algo de música y toca el violín. Con ella rezábamos muchas veces nuestras sencillas oraciones. Ella era la alegría de nuestra casa.
Desgraciadamente, falleció muy joven, cuando yo tengo solo 7 años!.
De mis 5 hermanos solo María y Feli vivieron bastantes años. Los otros tres murieron también jóvenes…
Desde muy niño tenía un sueño: ayudar a las personas necesitadas de mi cuidad. Por eso, en la época de la Revolución Francesa, cuando perseguían y mataban a muchos sacerdotes, yo solía pasear por las calles de Saint Malo y, cuando veía a alguien solo y asustado le decía:
– “Ud. es sacerdote ¿verdad? Venga a casa de mi padre, le ayudaremos. Soy Juan María de la Mennais”.
Más tarde, cuando ya era sacerdote, mi sueño más importante fue buscar, junto con mi amigo Gabriel, a jóvenes que quisieran ser buenos maestros de los niños y niñas que no tenían escuela…
Pero de eso os hablaré otro día…

Ser luz para los demás

Hoy celebramos la fiesta de San Juan Bautista.
Juan era familia de Jesús y vivió de forma muy austera, muy pobre,… animando a todos a cambiar de vida, a prepararse para recibir al Mesías…
Hasta que conoció a Jesús e invitó a sus seguidores a ir con Jesús y conocer su Buena Noticia…

Por eso hay una tradición, que se celebra en casi todos los pueblos y ciudades: la noche antes de la fiesta de San Juan (ayer, día 23 de junio) la gente reúne lo viejo del año y se quema en una hoguera, que es una manera de decir que vamos a empezar a vivir de otra forma, dejando todo lo que nos hace mal… como decía San Juan a sus amigos…

Hacemos juntos esta ORACIÓN:

Jesús, en esta fiesta de San Juan Bautista
te pedimos que nos ayudes a ser luz para los demás
para mi familia, para mis amigos, en el colegio.

Jesús, ayúdanos a ser amables y generosos
a dar a conocer tu amor con nuestra vida.

Jesús: contamos contigo
para dejar lo que nos hace mal
y así hacer brillar la alegría y la bondad. Amén.

 

La bondad que cambia el mundo

Hoy, lunes, empezamos también con un cuento…

Lucas era un niño alegre que iba al colegio todos los días. Un día, en el recreo, su amigo Pablo tropezó y se le cayeron todos los libros al suelo. Lucas corrió a ayudarlo a recogerlos y le dijo:
—No te preocupes, amigo, aquí estoy para ayudarte.
Pablo sonrió y agradeció mucho el gesto. Ese día, Lucas aprendió que un pequeño acto de bondad puede hacer sentir muy feliz a alguien.
Pasaron los días, y cuando Lucas olvidó su merienda, Pablo se la compartió sin dudar. Así comprendieron que la bondad se multiplica, porque cuando somos buenos con otros, ellos también lo son con nosotros. Desde entonces, Lucas y Pablo se esforzaron en ayudar y ser amables cada día, haciendo que su colegio fuera un lugar más feliz para todos.

Para terminar, cada uno, en un momentito de silencio, piensa cómo hacer realidad hoy este cuento en el cole, en casa, con los amigos,…

 

Jesús que queda con nosotros en la Eucaristía

Jesús hablaba del reino de Dios a la gente y curó a los que lo necesitaban.
Caía la tarde, y los Doce se le acercaron a decirle:
– Despide a la gente; que vayan a las aldeas y casas de alrededor a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en descampado.
Él les contestó:
– Dadles vosotros de comer.
Ellos dijeron:
– No tenemos más que cinco panes y dos peces… (Lc 9, 11)

Este domingo próximo celebramos la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo.
Tradicionalmente se la llama la “fiesta del Corpus” (que significa “cuerpo” en latín)
En este día recordamos que Jesús celebró una cena con sus amigos y, tomando el pan les dijo:
“Tomad y comed, este es mi cuerpo”.
Después, tomando una copa de vino les dijo:
“Tomad y bebed, esta es mi sangre”.

Desde entonces, cada vez que se celebra la eucaristía, Jesús vuelve dejarnos su cuerpo y su sangre en el pan y el vino.
Los que han hecho la Primera Comunión este curso recuerdan bien ese día en el que recibieron por primera vez el Cuerpo de Cristo…

En una nube…

LOGO HARA

Nos sentamos en una postura cómoda, con la espalda recta.
Inspira suavemente. Inspira, 1, 2, 3, 4, lentamente suelta en 1, 2, 3, 4.
Coge aire otra vez en 1, 2, 3, 4, y suelta 1, 2 ,3 ,4.

Ahora cierra los ojos con suavidad, inspira profundamente y suelta el aire poco a poco.

Escucha la música.
https://www.youtube.com/watch?v=cP319ifnv7A

Ahora siente cómo te elevas…
Subes y te tumbas en una nube. Estás muy a gusto.
Sientes cómo la nube se mueve.
Sientes también el latido de tu corazón…
Fíjate en cómo respiras.
Te sientes, bien, tranquilo, acogido…
La nube te va a llevar por diferentes lugares.
Vas a recordar ahora esos momentos que has vivido este curso con tus compañeros,
tus profesores, tu familia…

La nube te va a llevar a esos lugares.
Recuerda esos momentos, y deja que te invada las mismas sensaciones y sentimientos que tenías entonces.

(Dejamos tiempo escuchando la música)

La nube ahora se va a parar en el lugar que tú quieras.
Allí, despacito y con suavidad, te vas a bajar.

Pon la mano izquierda sobre el corazón y la mano derecha encima, a la vez que interiormente das las gracias por los momentos vividos este curso.

(Les dejamos un tiempo tranquilo con la música…)

Ahora, poco a poco, cada uno a su ritmo, abre los ojos.

Compartimos:
¿Cómo me he sentido?
Algunos de nuestros recuerdos…

Los sueños no descansan

En este curso nuestro lema es “Soñemos”
Por esto nos gusta mucho esta canción de Maldita Nerea: «Hecho con tus sueños».

Hoy os invitamos a escucharla de nuevo y disfrutar juntos de los sueños que este curso se han hecho realidad…
También a seguir soñando juntos en estos días que nos quedan hasta las vacaciones y para que este verano nuestros sueños crezcan… y encontremos otros nuevos!!

 

Confiar en Dios

El domingo pasado, 15 de junio, celebramos la Fiesta de la Trinidad.
Es una fiesta muy bonita que nos recuerda que “Dios es Familia”: el Padre Bueno, el Hijo Jesús y el Espíritu que es nuestra fuerza para ser seguidores de Jesús.
Además se celebraba un día especial de oración por las monjas y monjes que viven en los conventos dedicando su vida a Dios de una forma especial, con muchos momentos de oración y silencio.
Quizá conocemos algún convento de monjas o monjes…
(Dejamos un momento para que ellos digan y el educador puede añadir alguno que conozca…)

Terminamos haciendo juntos esta ORACIÓN por los monjes y monjas:

Amigo Jesús:
te pedimos por los monjes y monjas,
que dedican sus vidas a la oración, al silencio
y a sus trabajos, para poder vivir cuidar sus monasterios.

Estas mujeres y hombres nos dan ejemplo
de su confianza en Dios
y entregan su vida entera, con alegría y generosidad.

Sabiendo que Dios les cuida y acompaña viven en paz
y son como un faro de esperanza para todos.

Muchas personas quieren conocer su vida
y se acercan a los monasterios
para participar de su oración
y disfrutar de unos días de silencio y paz.

Padre Bueno:
gracias por las monjas y monjes contemplativos.
Te pedimos que haya jóvenes que quieran seguir su ejemplo
y vivir esa vocación con alegría. Amén

La paciencia vale la pena

Empezamos la semana con un cuento: “La tortuga Tula”

La tortuga llamada Tula siempre había querido probar las flores dulces que crecían en la copa del gran árbol del bosque. Pero como era lenta y el árbol muy alto, nunca lograba llegar. Un día, un colibrí llamado Coco la vio intentando alcanzar las flores y decidió ayudarla.
—Tula —le dijo Coco—, yo puedo volar rápido, pero tú tienes algo que yo no: paciencia. Si subes poco a poco, con calma y sin prisa, seguro que podrás llegar.
Tula empezó a subir despacio, paso a paso, sin desesperarse. Cuando se cansaba, descansaba un rato. Coco la animaba desde arriba. Al final, Tula llegó a la copa del árbol y disfrutó del dulce aroma y sabor de las flores. Descubrió que la paciencia y la perseverancia hacen posible lo que parece difícil. Desde entonces, Tula y Coco fueron grandes amigos, y juntos aprendieron que la paciencia vale la pena.

Ahora podemos compartir algún momento, de este curso que estamos a punto de terminar, en el que hemos tenido paciencia y ha valido la pena…