¡QUÉ HERMOSO ES VER EL DÍA!

Rima LXVII (G.A. Becker)

¡Qué hermoso es ver el día
coronado de fuego levantarse,
y, a su beso de lumbre,
brillar las olas y encenderse el aire!

¡Qué hermoso es tras la lluvia
del triste otoño en la azulada tarde,
de las húmedas flores
el perfume aspirar hasta saciarse!

¡Qué hermoso es cuando en copos
la blanca nieve silenciosa cae,
de las inquietas llamas
ver las rojizas lenguas agitarse!

Qué hermoso es cuando hay sueño,
dormir bien… y roncar como un sochantre
y comer… y engordar… ¡y qué desgracia
que esto sólo no baste!.

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Cambia de canal (resintoniza)

MODALIDAD Visualización                   Evaluación Hara

MÚSICA  Adele   Someone Like You!

GUION

En ocasiones nuestra mente se queda atascada en cosas negativas (aquello que hice mal, o la injusticia que cometieron conmigo, o lo que tendré que hacer dentro de un tiempo y me preocupa, o aquella persona que…, no tengo tiempo) , vuelven una y otra vez sin que eso nos sirva para encontrar salida sino para nublarnos los pensamientos en un agotador lío que puede llevarnos a sospechas aún mas negativas (no puedo, no valgo, no me aceptan, me tienen manía, esa persona es… , la vida…). Ideas que apoyadas en algo quizá cierto van agrandándose y desfigurándose en gigantes que no son verdad, pero que realmente pueden paralizarnos.
Entonces podemos conseguir relajar nuestro cuerpo, pero quizá con ello no se frenen las ideas. Basta que quieras dejar de pensar en algo para que se ponga ahí sin apartarse.
Este ejercicio es para tratar de aprender a pensar en algo que reemplace y cambie el discurso negativo por uno que realmente nos sirva.
Para ello primero sería importante que supiéramos darnos cuenta de si se ha puesto a funcionar en nosotros el run run de la negatividad estéril y obsesiva, para luego decidir hacerla frente.
Quizá ahora no estemos en un momento de esos o quizá no os suela pasar, pero vamos a ejercitar formas de tener nosotros el control e impedir que los pensamientos sean los que nos controlen:
Nos disponemos en la postura básica para atender a nuestros pensamientos.
Buscamos algo que nos agobie en estos momentos o imaginamos una situación que nos suponga dificultad y preocupación. (una relación, un error, un examen importantísimo, un partido, un miedo, algo que me acompleja, una enfermedad de alguien cercano, una humillación…) y nos metemos en esa escena.
Notamos como nos hace sentir pensar en ello. Tratamos de distinguir lo que pensamos  nos ayuda a encontrar salidas o nos aplasta sin llevarnos a ningún sitio. Si nos hace reconstruir, pedir ayuda, crecer… o nos va minando, debilitando, enfadando, encerrando… como una trampa destructiva.
Decidimos si queremos continuar con nuestros pensamientos o ponerles freno. (tres formas)

  1. íNoto como se enciende una bombilla en mi, noto que “ya estoy otra vez” y grito interiormente: BASTA. El propio grito te sobresalta, te despierta y corta la cadena que rumiabas.
  2. Reemplaza esas ideas evadiéndote en un sueño agradable y placentero. Imagínate haciendo algo que te gusta. Recréate en ese sueño: vacaciones, aficiones…
  3. Repite interiormente afirmaciones positivas que en otro momento sabías que eran verdad (aunque en este momento te resulte difícil verlas así, entonces estabas convencido y tu mente estaba más despejada que ahora): “confía, todo saldrá bien”, “soy fuerte”, “tengo derecho a equivocarme”, “merece a pena”, “no estoy solo”, “el amor al final vence”, “soy valioso”, “estoy en buenas manos”, “de aquí también saldrá algo bueno”, “nada nos separará del amor de Dios (Rom 8)”…

Anotamos

¿Reconoces alguna situación en que has necesitado “cambiar de canal”? ¿Hay alguna “verdad profunda” / frase tuya propia de la que estés tan convencido que pueda contrarrestar otras ideas menos auténticas (escríbela y recuerda cómo la aprendiste…)?

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Puedo sanar/te desde lo más profundo de mí

MODALIDAD  Visualización «La esfera»                                                      Evaluación Hara

MÚSICA  Claro de luna   Debussy

GUIÓN

Postura básica.

Sigue el recorrido del aire en tu respiración. Primero céntrate en  notar como entra por tus fosas nasales. Luego por lo más profundo e interior de tu nariz. Poco a poco quizá puedes llegar a sentir como atraviesa la zona anterior de tu boca hasta llegar a la garganta ya templado.

Siente este aire que te llena frío una y otra vez, para salir caliente.

Ahora imagina que todo el aire que vas expulsando va conteniéndose en un globo que crece a tu alrededor, se llega a formar una perfecta esfera transparente que te rodea. Obsérvala, tócala,… en ella te sientes cómodo y seguro.

Puedes imaginar cómo esta esfera y tu sentado en su interior se eleva y va recorriendo la clase, pasillos, patio…. Va a diferentes lugares que te son familiares. Se encuentra con otras esferas transparentes habitas por gente, personas que conoces porque cada día te toca convivir con ellas. Observa las esferas y los rostros. Con alguna parece que te rozas, chocas… otras parece que se deslizan junto a ti, conectan con tu ritmo… (pausa)

Poco a poco vuelves a tu lugar. Te paras y observas de nuevo tu esfera… descubres varios rayones e incluso alguna grieta. Te duele, agobia, preocupa… pero vuelves a caer en la cuenta de tu respiración. Siente tu respiración. Notas cómo de lo más profundo de ti sale un aliento de vida, suavemente soplas sobre cada grieta y vas curándola… Notas como llevas en ti una fuerza que te hace recuperarte, curarte… (pausa)

Incluso con tu aliento puedes llegar a acariciar otras esferas y sanar sus heridas. Soplas ese aliento sobre la esfera de compañeros que sientes que pueden necesitarlo. (pausa)

Sonríes al ver como tu esfera y las demás van recuperándose y vuelven a ser transparentes y brillantes.

Das gracias por ese aliento de vida que nace de lo más profundo de ti.

Anotamos

Me-note: Algo que he percibido como verdad profunda y no quiera olvidar.

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Llenos de vida

MODALIDAD Visualización                    Evaluación Hara

MÚSICA La lista de Schindler

GUION

Nos colocamos en la postura básica para realizar una visualización.
Os propongo dos imágenes, cada uno elegiréis la que más os guste: podéis ser un árbol que va tomando agua por sus raíces o un persona/robot tipo “Terminator II” que va transformándose en acero líquido.
Recuerda los pies pegados al suelo, teclea con los dedos y concéntrate en ellos. Siéntete ese árbol necesitado de ser regado o ese cuerpo rígido necesitado de recuperar fuerza y flexibilidad. (silencio)
Imagínate la humedad en la punta de los dedos de los pies y nota como un líquido te va llenando, va entrando suavemente y te va transformando. Llena la planta de tus pies, y va llenando tus tobillos, rodilla, pierna…
Siente como el frescor, la fuerza, este líquido lleno de vida de va inundando poco a poco. Como si una ola de vitalidad y cariño te fuera llenando y transformando.
Siente como te llena hasta la cintura, el pecho… (silencio)
Como llega a tus hombros y baja trasformando tus brazos hasta llegar a tus manos y completar cada uno de tus dedos.
Siente como sube por tu cuello e inunda tu rostro y toda tu cabeza.
Siente todo tu cuerpo inundado, habitado, siéntete lleno de fuerza y de vida. Con una ilusión especial para afrontar el día, repleto de paz y de cariño y con deseo de hacer que esa sensación llegue a otra gente. Piensa en una persona concreta que te gustaría tocar con tu dedo y llenar de esta paz que te habita e imagina que así lo haces… Observa su rostro, su mirada de agradecimiento.

Anotamos

¿Te ha resultado fácil? ¿Cómo te has sentido? ¿Has visualizado a esa persona?

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